Cómo despedir a un empleado y evitar rencores

Despedir a un empleado es una de las acciones más difíciles e incómodas que debe ejecutar un jefe y muchas veces se realiza erróneamente debido a la carga emocional y el desconocimiento de la manera correcta para manejar la situación. Para evitar que el proceso sea peor de lo que es naturalmente, y evitar roces innecesarios, a continuación se presentan unos tips para despedir a un empleado y evitar rencores.

La decisión

 

Despedir a un empleado es un proceso que debe ser estudiado y analizado, por eso es recomendable establecer un período de prueba para ver si ocurre una mejoría o si en realidad lo más beneficioso es prescindir de sus servicios.

  • Déjale saber qué está haciendo mal.
  • Dale un lapso de tiempo para ver si mejora su desempeño.
  • Establece que el despido es una opción y asígnale una serie de tareas que le ayuden a demostrar si está interesado en seguir en la organización y cumplir con sus funciones.

Ejecución

 

Si después de realizar el llamado de atención, y de haberse cumplido el período de prueba, el empleado no presentó ninguna mejoría es momento de ejecutar el despido.

Es importante tener en cuenta que las palabras tienen distintos impactos depende de la forma en la que sean dichas, por eso es determinante ser firme y claro pero sin mantener una actitud ofensiva o retadora.

  • No realices el despido en público, llámalo a la oficina y hazle saber la decisión.
  • Haz una exposición de los motivos y el proceso logístico que se llevará a cabo.
  • Después de despedir el empleado reúne al equipo y habla sobre el proceso y las implicaciones que este tiene para ellos y cuáles son las medidas que se tomarán para solventar la ausencia y seguir con el trabajo.