Así como cuidamos y hacemos respetar nuestra vivienda y nuestras pertenencias, debemos cuidar nuestros recursos naturales, entre otras razones porque son parte de nuestro entorno, porque de ellos obtenemos mucho de lo necesario para sobrevivir, porque algunos de ellos se pueden acabar para siempre.

     El buen aprovechamiento de los bosques y la pesca generan muchos empleos y proporcionan la materia prima necesaria para diversas industrias. Deben realizarse de manera planificada, pues los recursos pueden agotarse.

     Cualquier actividad económica necesita alguna fuente de energía para funcionar. Nuestro mundo exige cada vez más y más de ella. Es posible que dentro de pocos años algunas fuentes de energía se acaben. Por eso es muy importante no hacer mal uso de tales fuentes y buscar alternativas (la energía del Sol, la geotermia, la hidroeléctrica, la energía eólica que proviene del viento, etcétera).

     Todos los seres humanos necesitamos una gran cantidad de productos útiles para vivir. Estos productos los obtenemos de la naturaleza, ya sea en su forma original o natural o los transformamos por medio de la industria.

     Todos los elementos que tomamos de la naturaleza y que el ser humano aprovecha para sus necesidades los llamamos recursos naturales y forman parte del patrimonio nacional.

     En México la naturaleza nos regala toda su riqueza. Nos entrega muchas cosas necesarias para la vida de los mexicanos y, en muchos casos, para la vida del planeta. Descubrir esta riqueza es una aventura realmente extraordinaria. Esos regalos son los recursos naturales, los cuales son algo más que paisaje, constituyen nuestro patrimonio nacional, forman parte importante de nuestra vida y dependemos de ellos. Nos sirven para alimentarnos, construir casas, elaborar cuadernos, limpiar el aire que respiramos y disfrutar de su belleza. Dependemos del patrimonio nacional y éste, a su vez, depende de nosotros.

     Por ejemplo, utilizamos los ríos, lagos y mares para obtener alimento y como medio de transporte. Pero, para que la vida continúe en ellos es necesario cuidarlos y no ensuciarlos, porque si lo hacemos los peces y demás criaturas acuáticas morirán. Si esto ocurre, los ríos, lagos y mares dejarían de sernos útiles como fuente de alimento.

Destruir la naturaleza puede tener un alto costo.     Del mismo modo ocurre cuando talamos las selvas y bosques, ya que hacemos desaparecer a una enorme cantidad de plantas y animales, todos ellos útiles para nosotros porque contribuyen a mantener la armonía y el equilibrio dentro de la naturaleza.

     México es para nosotros como la hermosa y acogedora cuna en la que hemos nacido. Aquí es donde vivimos, crecemos y trabajamos. México es nuestra casa, sin embargo, al contaminar y abusar de los recursos naturales la hemos puesto en peligro.

     De éstos y otros sufrimientos de nuestro país todos somos responsables, incluidos los niños y las niñas, porque muchas veces no cuidamos nuestro patrimonio nacional. De hecho, lo maltratamos más de lo que creemos, por ejemplo, cuando arrojamos basura a la calle o cuando desperdiciamos el agua dejándola correr innecesariamente. Lo peor de todo es que muchos de estos recursos naturales no son renovables, es decir, que una vez echados a perder o agotados no pueden regenerarse.

     Los recursos naturales del país son un patrimonio que nos pertenece a todos lo mexicanos. Por eso, es tarea de cada uno cuidarlos y preservarlos, ya que al hacerlo protegemos nuestra vida y la de todos los seres vivos que nos rodean. Más aún, contribuimos no sólo al bienestar de México sino también al de nuestro planeta, que en términos generales padece los mismos problemas.

     Homero, un gran escritor griego que vivió hace muchísimos años, escribió:

A la Tierra, madre de todos

     "Cantaré a la Tierra, madre de todas las cosas, bien cimentada, antiquísima, que nutre a todos los seres que existen: cuantos seres se mueven en la Tierra divina o en el mar y cuantos vuelan, todos se nutren de tus riquezas. De ti proceden los hombres que tienen muchos hijos, ¡oh venerable!; a ti te corresponde dar y quitar la vida a los mortales hombres. Feliz aquel a quien tú honras, benévola, en tu corazón, pues todo lo tienes en gran abundancia."

     En México los derechos y las obligaciones de los mexicanos están protegidos por la Constitución Política, también llamada Carta Magna. La Constitución contiene las principales normas y leyes que regulan la vida y el quehacer de los mexicanos. En ella encontramos que todo el artículo 27 está dedicado a regular la defensa de nuestro patrimonio nacional. Esto es así porque los recursos naturales son indispensables para nuestra vida y la del planeta.