Trabajar sobre una obra de teatro, comenzando por el guión teatral, le da amplías posibilidades de tratar diversos aspectos de la materia, pues cuando los niños escriben el guión se propicia la comunicación escrita y cuando lo actúan se propicia la comunicación hablada, pero además, con todo el montaje de las escenas, el vestuario y el maquillaje se cubre uno de los aspectos correspondientes a la educación artística.

Jugando a ser actores

Procedimiento primera parte

  1. Explique a los niños que para realizar una dramatización es necesario actuar y usar el cuerpo para expresar un mensaje o sentimiento. Dígales que para aprender y demostrar realizarán un ejercicio.
  2. Forme parejas; por turnos uno será el espejo y el otro el que se mira. Muy despacio, el que se mira hará gestos y movimientos y el espejo lo imitará. Después de unos minutos los niños deben cambiar de papel.
  3. Después, todos se colocarán de costado uno al lado de otro y jugarán a los espejos en cadena. El primer niño de la fila hará un gesto o movimiento o ambos, el segundo niño imitará al primero, el tercero al segundo, el cuarto al tercero y así hasta llegar al final. Es importante, por ejemplo, que el sexto no imite al primero, debe imitar al quinto, de lo contrario no serían espejos.
  4. Comenten en grupo qué les pareció la actividad. Explique que la capacidad de expresión corporal es muy importante para los actores y que eso será lo que intentarán aplicar en la segunda parte de la actividad.

Procedimiento segunda parte

  1. Elija el guión teatral que leerán en clase. Le recomendamos la siguiente obra escrita especialmente para niños:

HIRIART, Bertha. Teatro en el aula. Ed. FERNÁNDEZ editores

  1. Reparta los personajes y pida a los niños que de manera individual se imagine a su personaje y ensaye su parte.

  2. Haga un primer ensayo de la obra de forma grupal. Deje que los niños se expresen y opinen sobre qué mejoras pueden hacer a la interpretación. Ensayen hasta que se sientan satisfechos con lo logrado.

  3. Invite a niños de otro salón o a los padres de familia a que escuchen la lectura. No olvide felicitar a los niños por su esfuerzo.