Los movimientos de la Tierra no son evidentes para los niños, ya que lo que perciben es que está estática. Ayudarlos a representarlo con algo concreto, en lo que ellos mismos se muevan, permite la comprensión del fenómeno.

A movernos con la Tierra

Materiales

  • Dos esferas de unicel de diferente tamaño (una por lo menos del doble de la otra, ya que se usará para representar al Sol).
  • Dos varillas de madera.
  • Barras de plastilina azul, café y amarilla.
  • Papel de colores (blanco, negro, amarillo, café)
  • Cartulinas blancas
  • Plumones o lápices de colores.

Procedimiento

  1. Forme tres equipos.
  2. Un equipo elaborará el Sol y la Tierra colocando las esferas de unicel en las varillas (una para cada esfera). Para simular la forma ovoide de la Tierra, pueden aplastar ligeramente la esfera que le corresponde antes de ponerla en la varilla. Pueden ajustar las esferas a la varilla con un poco de plastilina. Este equipo decorará el Sol y la Tierra con la plastilina.
  3. Otro equipo preparará con el papel algunos detalles para representar el día y la noche (pueden hacer estrellas, nubes, montañas).
  4. El tercer equipo diseñará ilustraciones representativas de las cuatro estaciones.
  5. Pida a dos niños del Sol y la Tierra que se coloquen al centro, uno sostendrá el Sol y el otro, con la Tierra, girará a su alrededor.
  6. El equipo de las estaciones tiene que colocarse en la posición que le corresponde, de acuerdo con el desplazamiento de la Tierra por su órbita. Tienen qué explicar qué es lo que sucede.
  7. Después otro niño tomará la Tierra y girará sobre sí mismo (aclare que lo debe hacer lentamente para que no se mareé). También asigne el Sol a un niño diferente.
  8. El equipo del día y la noche tendrá que colocarse en la posición que ellos determinen de acuerdo con la posición que tenga el niño del Sol. Deben mostrar su trabajo y explicar qué fue lo que encontraron representativo del día y la noche.