La participación en la vida de la comunidad es la mejor herramienta para transformar el entorno (físico, político, social, etcétera). Es una actividad indispensable para alcanzar pleno desarrollo como seres humanos.

México es un Estado y su forma de gobierno es la república federal. Un Estado se compone de territorio, gobierno y población.

En un Estado verdaderamente democrático, la participación ciudadana en los asuntos públicos ha de ser libre y efectiva; es decir, la población podrá actuar y opinar sin coacciones e intervenir en la toma de decisiones que le incumben, siempre que sus acciones sean legales y pacíficas.

La participación ciudadana y los asuntos públicos

Participar significa tomar parte en las acciones de un grupo. Participación ciudadana es el conjunto de acciones que llevan a cabo los ciudadanos con un fin compartido.

Los asuntos públicos son proyectos relacionados con la sociedad y con la manera en que es gobernada. Asuntos que atañen a todos porque influyen en la vida cotidiana de cada miembro de la colectividad. Por ejemplo:

  • Los servicios públicos en la localidad.
  • Los problemas comunes a los habitantes de cierta región: inseguridad, contaminación, mal clima en una zona agrícola, falta de espacios culturales, etcétera.
  • La elección de representantes en el gobierno.
  • Cómo afectan o benefician las decisiones de los representantes y diversas autoridades.

Los mexicanos tienen el derecho y el deber de participar en la vida pública de su localidad y del país. Participar es un derecho porque permite defenderse ante abusos de autoridad, transformar la comunidad, crecer como personas, expresar opiniones, ejercer las libertades, etcétera. Es un deber porque, para mantenerse y funcionar adecuadamente, la sociedad requiere que cada individuo desempeñe su papel y una su voz a la de los demás.

El artículo constitucional 35 establece que votar para elegir a un representante es un derecho y el 36 advierte que es una obligación. Esto es así porque sólo en la medida en que vota la mayoría de los ciudadanos se puede decir que los resultados de una elección representan los deseos de la población. Cada vez que un ciudadano deja de votar, la sociedad pierde, pues la democracia se debilita.

Si la democracia fuese como una obra de teatro, los actores principales serían cada uno de los ciudadanos: la sociedad civil, quienes no deben quedarse cruzados de brazos ni quejarse solamente en vez de emprender acciones orientadas a conseguir objetivos comunes. La participación confirma la libertad y derechos humanos; por ejemplo: un ciudadano pasivo o poco informado, es más vulnerable ante los abusos de una autoridad. Por el contrario, el ciudadano que se preocupa por conocer las leyes de su comunidad y que toma conciencia de su papel como agente de cambio, tiene más alternativas para elegir: para construirse a sí mismo, defenderse y pedir cuentas sobre lo que considera incorrecto o injusto.

Ahora bien, aunque es posible obtener muchos beneficios al intervenir en la comunidad, hay metas que sólo se alcanzan a largo plazo, después de esfuerzo y una serie de intentos más o menos fallidos, que ponen a prueba la perseverancia y el compromiso con una causa.

Las organizaciones exitosas suelen empezar desde cero, proponiéndose primero acciones sencillas, modestas. No es posible pretender que, de la noche a la mañana, un individuo aislado o un grupo resuelvan problemas de años.

Tipos y vías de participación

La participación ciudadana se lleva a cabo de diversas formas e influye en diferentes terrenos de la vida comunitaria. La participación se puede clasificar en dos grandes categorías, según sea el ámbito en que se desenvuelve y los fines perseguidos:

  • Participación social. Se trata de todas las actividades que un individuo o un grupo realizan en beneficio de su comunidad; por ejemplo: conservar un área verde, defender los derechos humanos, crear cooperativas para mejorar la economía familiar, organizar festivales culturales, contribuir al buen funcionamiento de los servicios públicos, hacer campañas de salud, etcétera.
  • Participación política. Abarca las acciones de los ciudadanos relacionadas con la estructura y las funciones gubernamentales; como: elegir representantes para puestos populares, afiliarse a partidos políticos, además de expresar opiniones sobre el sistema político o las decisiones de las autoridades, luchar por cambios en las leyes para mejorar las condiciones de vida, ser observadores de procesos electorales, etcétera.

Ambos tipos de participación se relacionan estrechamente, son igualmente necesarios y están garantizados y regulados por la Constitución.

Vías que permiten tomar parte en lo social o en lo político

La participación social se desarrolla, entre otros espacios, en comités vecinales, clubes y grupos de amigos; la participación política suele darse en los partidos políticos, aunque cualquiera la practica cuando acude a votar, a un mitin o a manifestaciones.

La participación también se puede llevar a cabo a través de:

  • Los medios de comunicación, utilizados por individuos y grupos para difundir sus ideas y buscar apoyo para sus fines.
  • Organizaciones no gubernamentales (ONG) y asociaciones civiles (AC), que son grupos de personas con intereses y preocupaciones comunes.

Participación social: la fuerza de la unión

"Todos para uno y uno para todos", esta frase resume las razones que mueven a la participación social en las sociedades democráticas; cada persona necesita de su comunidad y ésta existe y funciona gracias a los individuos. Es posible que cada miembro de la comunidad, de manera individual, intervenga en cuestiones comunitarias; sin embargo, para obtener mejores resultados, conviene reunirse y organizarse en agrupaciones que compartan propósitos comunes.

CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LA PARTICIPACIÓN SOCIAL

La participación social hace crecer a los individuos como personas porque puede exigir o preparar para adquirir habilidades y buenos hábitos como los siguientes:

  • Trabajar en equipo de manera eficaz.
  • Practicar la tolerancia y la apertura hacia los demás, ya que se requiere la convivencia con personas que son y piensan de manera diferente.
  • Dialogar escuchando al otro y tratando de dar argumentos que apoyen la posición personal.
  • Actuar de manera comprometida, es decir, dando lo mejor.
  • Ser cada vez más responsables, pacientes y ordenados.
  • Tomar conciencia de posibilidades y limitaciones personales.
  • Analizar información y cuestionarla.
  • Conocer el entorno natural y social.
  • Reflexionar sobre los problemas e investigar vías de solución.
  • Conocer y ejercer derechos y leyes.
  • Aprender a planear y desarrollar proyectos, teniendo en mente los valores o ideales que se desean realizar (ya sean de tipo social, económico, ecológico, cultural, etcétera).
  • Y, como consecuencia de todo lo anterior, conocerse a sí mismo y a los demás.

No es necesario esperar hasta cumplir 18 años para colaborar. La decisión es personal.

La participación se convierte en un valor humano cuando las personas participan de manera plena; es decir, en el momento que cada miembro del grupo es capaz de desarrollar todo su potencial y consigue aportar algo a los demás. Para que una participación sea plena, debe reunir tres condiciones:

  1. Ser respetuosos de la participación de los demás.
  2. Ser críticos (aportar acciones y razones propias).
  3. Ser responsables (analizar conductas individuales y sus posibles defectos).

La participación social está ligada a valores y derechos humanos como la libertad, la igualdad y la solidaridad: si se toma parte plenamente en una actividad es porque se es libre y solidario.

Si alguna fuerza externa prohibe o limita la participación, es necesario defenderla por distintos medios, porque sin ella se pierde libertad, igualdad, dignidad y los vínculos con los demás. En otras palabras, sin participación la condición humana disminuye, se deteriora.

PARTICIPACIÓN POLÍTICA: LA RAÍZ DE LA DEMOCRACIA

La democracia se define comúnmente como "gobierno del pueblo". Pero es conveniente aclarar que la democracia practicada en la actualidad no es directa (todos los ciudadanos gobiernan), sino representativa (todos los ciudadanos eligen en quién depositan el poder: presidente, gobernadores, etcétera). La democracia directa está basada en un principio fundamental: la soberanía proviene del pueblo. Pero ese sistema sólo funciona en grupos pequeños, no en un país de millones de habitantes.

Por otro lado, el sistema representativo permite que el gobierno se organice mejor; el pueblo sigue siendo soberano, pero como no todos pueden gobernar al mismo tiempo, se delega el poder en varios representantes. El pueblo tiene la facultad de pedir cuentas a esos servidores públicos, de limitar su poder mediante las leyes y de removerlos del cargo si no cumplen sus tareas.

De esta forma, los ciudadanos no están desvinculados del gobierno (o al menos, no deberían estarlo). En un sistema democrático, éstos pueden intervenir de varias maneras en la vida política:

  • Inscribiéndose, al cumplir 18 años, en el Registro Nacional de Electores y obteniendo la credencial para votar, documento con el que se acredita la ciudadanía mexicana.
  • Votando para elegir representantes en distintos niveles (entre vecinos, en el municipio, el estado, el país, etcétera) y al postularse como candidatos para un puesto de elección popular. Participación ciudadana.
  • Colaborando durante la realización de las elecciones como funcionarios de casilla u observadores; esto es, vigilando que las elecciones sean limpias y se respete el voto.
  • Siguiendo las acciones de los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial y exigiendo su buen desempeño.
  • Informándose de los hechos políticos que ocurren en el país y analizando esa información para elegir mejor.
  • Afiliándose al partido político que crean conveniente, participando en campañas electorales y formando parte de asociaciones con fines políticos.
  • Comunicándose con los servidores públicos (ya sea pidiéndoles audiencia o a través de cartas, desplegados, etcétera).
  • Como sociedad civil, limitando el poder de los gobernantes, sirviendo de contrapeso al organizarse, manifestarse pacíficamente, denunciar abusos y luchar contra la impunidad.
  • En suma, ejerciendo y defendiendo sus derechos civiles y políticos; por ejemplo: libertad de reunión y asociación, libertad personal y de movimiento, libertad de expresión, de pensamiento y creencias.

Algunas de estas formas de participación política tienen que ver directamente con las elecciones y están reservadas para los ciudadanos, a quienes se considera capaces de elegir de manera responsable.

En su Artículo 34, la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos afirma que son ciudadanos de la República los hombres y las mujeres de nacionalidad mexicana que cumplan dos requisitos: haber cumplido 18 años y tener un modo honesto de vivir.

No obstante, esto no significa que los menores de 18 tengan que mantenerse al margen de la participación política.

Otras vías de participación política

Además de las opciones mencionadas, existen otras que a continuación se explican:

  • El refrendo: es el voto del pueblo sobre una ley o enmienda hecha a la Constitución y ya aprobada por los legisladores. Sirve para refrendar o dar el visto bueno a la ley propuesta.
  • El plebiscito: consiste en someter a votación algunas decisiones que puede tomar el gobierno para que el pueblo las apruebe o rechace directamente antes de que se realicen.
  • La consulta ciudadana: es un sondeo de la opinión pública sobre algún tema, una votación en la que los ciudadanos responden ciertas preguntas.
  • Los tribunales ciudadanos: también llamados comisiones de la verdad, consisten en que varios ciudadanos de reconocida calidad moral y capacidad investigan las declaraciones o dictámenes oficiales sobre un caso o situación que afecta a muchas personas. Esto sucede cuando tales dictámenes resultan dudosos o insuficientes y la sociedad demanda que se esclarezcan los hechos.

En síntesis, la participación política no es sólo depositar un voto en una urna, ni tiene que ver exclusivamente con el aspecto electoral de la política. También requiere preparación y atención, que se busque información y se reflexione antes de decidir, ya que las acciones individuales influirán, en menor o mayor medida, en la vida cotidiana de todo el país.

Si se anhela un país más justo, es necesario construirlo entre todos sus habitantes, puesto que, con su participación política y social, la población crea los cimientos de una sociedad mejor.

PARTICIPACIÓN SOCIAL Y PARTICIPACIÓN POLÍTICA: LO COMÚN Y LO DIFERENTE

Los dos tipos de participación social y política comparten varias características:

  • Están dirigidos hacia lo comunitario: hacen a cada persona ir más allá y comunicarse con quienes le rodean.
  • Deben emplear acciones legales y pacíficas: para alcanzar objetivos favorable a la comunidad, los medios utilizados deberán ser beneficiosos para todos, no perjudiciales. Por esta razón, la participación ciudadana no admite delitos ni actividades que dañen a terceros.
  • Fortalecen la democracia: ambas contribuyen a la formación de ciudadanos activos e interesados en los asuntos públicos.

Asimismo, se puede decir que lo político repercute o influye en lo social y viceversa. La participación social se orienta a un terreno más cercano a cada individuo y la participación política tiene que ver con el gobierno del país en general; mas no siempre es fácil distinguir dónde termina una y dónde comienza la otra. Hay momentos en los que se mezclan, yesto sucede porque son complementarias.

Entre estas diferencias es posible anotar que solamente algunas formas de participación política (como votar para elegir representantes en el gobierno y ser candidato a puestos de elección popular) están reservadas para los mexicanos que han llegado a la mayoría de edad.

En cualquier caso, ya sea que las actividades personales se encaminen hacia una u otra forma de participación, cada uno es capaz de prestar ayuda en la escuela y la comunidad. Así, mediante acciones, los estudiantes hacen aportaciones valiosas para la educación, el trabajo, el medio ambiente, la salud o las actividades culturales y recreativas que se encuentren a su alcance.

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