Una forma de expresión actual muy practicada por los medios de comunicación es la entrevista. Seguramente todos hemos escuchado por la radio o la televisión una entrevista a algún personaje de la política, del espectáculo o los deportes, en la que da a conocer aspectos de su vida, de su trabajo o bien, su opinión con respecto a algún tema.

La entrevista es una plática en la que una persona hace a otra una serie de preguntas sobre un tema determinado. Para realizarla adecuadamente, el entrevistador debe llevar un guión previamente elaborado y estar listo para hacer preguntas en función de las respuestas del entrevistado.

La entrevista no sólo es valiosa en el ámbito periodístico: también es importante en las industrias, en las relaciones de tipo comercial, a nivel empresarial, en la educación... en fin, en todas las actividades donde se necesite un conocimiento de las personas y de los hechos relacionados directamente con ellas.

Aunque no hay reglas fijas para la entrevista, por lo general el procedimiento depende de cada persona y del tema que se vaya a tratar. Sin embargo, existen ciertas condiciones fundamentales que pueden ayudar a preparar una entrevista, y entre ellas están las siguientes:

  1. Informarse sobre la persona a quien se desea entrevistar.
  2. Conocer el tema que se va a plantear, ya que de él se derivarán las preguntas.
  3. Recordar que lo que se pretende obtener es la opinión o información que el entrevistado nos puede ofrecer. Se debe evitar discutir con él; tampoco se establecerá una competencia para ver quién conoce más sobre el tema.

Al presentar la información obtenida en una entrevista, se deben tomar en cuenta que consta de las partes: una introducción, un cuerpo y un cierre o conclusión.

 

Introducción

  • En ella se dan a conocer los motivos que generaron la entrevista, pues hay que recordar que si bien ésta se lleva a cabo entre dos personas, el destinatario final es el público que está atento a ella y, por tanto, debe saber el porqué y a quién entrevistamos.

 

Cuerpo

  • Es la entrevista propiamente dicha, es decir, son las preguntas y respuestas que se van generando en la plática; el entrevistador debe tener un plan definido de lo que quiere preguntar al entrevistado y estar atento a las respuestas que obtenga, pues ellas le pueden dar pie a nuevas preguntas para profundizar sobre el tema en cuestión. Hay que considerar que las preguntas que se formulen deben ser: sencillas y directas, claras y concisas, sugerentes y sobre todo respetuosas y lógicas.

 

Cierre o conclusión

  • Es la parte final de la entrevista, en donde el entrevistador da su punto de vista acerca de la información que obtuvo.
  • Cuando se va a publicar una entrevista, generalmente se utiliza como encabezado una de las frases pronunciadas por el entrevistado y se hace uso de los dos puntos y las comillas. Las comillas se utilizan para destacar una frase textual, es decir, se escriben las cosas tal y como las expresó la persona que entrevistamos.