La etapa de crecimiento en la que se presentan mayores cambios, tanto físicos como psicológicos, es la pubertad porque en ella el organismo alcanzará la madurez sexual y estará listo para iniciar las funciones reproductoras.

Cuando los organismos alcanzan la madurez sexual, en muchas especies se presentan caracteres externos que permiten diferenciar a la hembra del macho, sin tener que recurrir a la observación de los caracteres sexuales primarios que son los órganos reproductores externos. A esta diferenciación entre los sexos se le llama dimorfismo sexual.

Antes de llegar a la pubertad, una diferencia fundamental entre los sexos son los órganos reproductores externos, al alcanzar esta etapa aparecen otro tipo de rasgos llamados caracteres sexuales secundarios.

Algunas glándulas y las hormonas que segregan son las responsables de provocar los cambios relacionados con la madurez sexual.

Por lo general, la mujer inicia primero esta etapa y el hombre después, sin embargo, no hay una regla establecida, lo importante es que todos los jóvenes la alcanzan antes o después y nadie es superior por haber llegado primero a ella.

La glándula hipófisis, localizada en el cerebro, se encarga de producir ciertas hormonas que ejercen su acción sobre las gónadas, que son los testículos y ovarios, para que inicien sus funciones.

 

Principales glándulas que intervienen para que se presente la madurez sexual

Glándula

Hormona que produce

Función

Hipófisis

Estimulante de los folículos (HFE)

Provoca la maduración de las células sexuales (óvulos y espermatozoides)

Luteinizante (HL)

Induce la producción de progesterona, testosterona y permite que se lleve a cabo la ovulación

Ovarios

Estrógenos

Regulan la aparición de los caracteres sexuales secundarios en la mujer, intervienen en el desarrollo del ciclo menstrual.

Progesterona

Interviene también durante el ciclo menstrual

Testículos

Andrógenos

Testosterona

Induce la aparición de los caracteres sexuales secundarios en el hombre y ayuda a que maduren los espermatozoides

Las hormonas actúan para que aparezcan los caracteres sexuales secundarios y para que maduren las células sexuales o gametos: óvulos en la mujer y espermatozoides en el hombre.

Los caracteres sexuales primarios son los órganos reproductores o genitales con los que nace cada persona y los que determinan el sexo; mientras que los caracteres sexuales secundarios son los que se presentan en la pubertad, debido a la acción de las hormonas.

Los caracteres sexuales secundarios de la mujer son el desarrollo de las glándulas mamarias, la acumulación de grasa en las piernas y también en las caderas, la aparición de vello axilar y púbico y el inicio del ciclo menstrual.

Los caracteres sexuales secundarios del hombre son la aparición de vello en la cara (barba y bigote), en el tórax, brazos, piernas, axilas y pubis; el cambio de voz haciéndose grave y el crecimiento de los músculos, pecho, espalda, hombros y piernas.

 

CAMBIOS EMOCIONALES DURANTE LA PUBERTAD

La pubertad es un periodo de cambios físicos; la aparición de los caracteres sexuales secundarios origina un nuevo aspecto, dejando atrás la niñez y la mayoría de las actividades relacionadas con ella.

Como la secreción de grasa aumenta, muchos de los adolescentes empiezan a presentar ligeras alteraciones en la piel conocidas, en término general, como acné, que se manifiesta en forma de pápulas o granos, acompañados ocasionalmente de secreciones blancas o negras. Es muy importante no tocarlos ni tratar de extraerlos con "pellizcos" pues además de contagiar otras zonas del cuerpo, dejan cicatrices que nunca se quitan.

Junto con la producción de grasa, también inicia la de sudor, por lo que los jóvenes deben tener mayor cuidado en su higiene personal. Además de bañarse diariamente y cambiarse la ropa interior, es recomendable utilizar desodorante.

Además de los cambios físicos, en la adolescencia también ocurren cambios emocionales, originados en gran parte por la rapidez con la que se pasa de una etapa a otra y en la que se deja de ser niño para iniciar la etapa adulta.

Los jóvenes se sienten desorientados y confusos, a veces están tristes y repentinamente pueden reír o enojarse, consideran que tienen una gran carga de responsabilidades e inseguridad hacia el futuro.

Pocos años antes o hasta meses atrás todavía jugaban sin preocupación y ahora se dan cuenta de que su papel en la vida es más importante que dedicarse a jugar.

En este periodo son frecuentes las discusiones con los padres y con cualquier persona mayor que no esté de acuerdo con ellos, o que represente alguna autoridad.

Todas esas actitudes son normales y pasajeras, lo más importante es mantenerse unido a la familia y rechazar amistades que induzcan al vicio y malos hábitos.

La pubertad es un periodo difícil pero muy hermoso, porque se deja de ser niño para convertirse en un hombre, o niña para ser una mujer.