El perímetro de un polígono es la suma de las longitudes de todos sus lados, es decir, su contorno.

Para obtener rápidamente el perímetro de una figura cuyos lados tienen las mismas dimensiones, se multiplica la medida por el número de sus lados. Por ejemplo, si cada una de las paredes de una habitación mide 3.5 metros, se multiplica esta cantidad por 4, lo que da como resultado 14, es decir, la habitación tiene un perímetro de 14 metros.

En caso de que los lados de la figura sean diferentes, bastará con sumar sus lados.

Para calcular mentalmente el perímetro de distintas figuras, basta con hacer un redondeo de las cifras para que la suma o multiplicación de sus lados sea más sencilla.

Por ejemplo, para calcular el perímetro de la base del Cuadrángulo de las Monjas, de la cultura maya en Uxmal, se sabe que el lado septentrional mide 100 m, el meridional 105 m, el oriental 75 m y el occidental 80 m. Así que:

  1. Sumo las centenas y obtengo 200.
  2. Enseguida sumo las decenas: 70 más 80 y obtengo 150.
  3. Después sumo las unidades 5 más 5 lo cual me da 10.
  4. Por último sumo las tres cantidades obtenidas para obtener un total de 360 metros.

 

Todo lo anterior sin necesidad de acudir al lápiz y al papel o a la calculadora.

Pero este procedimiento no es el único para obtener perímetros, cada persona es capaz de generar sus propias estrategias para medir el contorno de diversas figuras.