En 1908 el presidente Porfirio Díaz contaba con 78 años y sus partidarios se preguntaban quién ocuparía la presidencia a su muerte. Al anunciar que no se presentaría para otro periodo presidencial, Díaz parecía estar dispuesto a realizar elecciones libres y reconocer al triunfador, pero sólo lo hizo para obtener la presidencia una vez más. La séptima desde 1876.

Díaz se reeligió por siete ocasiones como presidente de México.     Sin embargo, durante algunos años muchos ciudadanos habían formado pequeños grupos políticos conocidos como "clubes", que no tenían participación en los asuntos de gobierno porque el poder lo ejercía un grupo de altos funcionarios partidarios de Porfirio Díaz, denominado "Los Científicos". Cuando Díaz declaró que daría la bienvenida a un partido de oposición, muchos de los integrantes de estos "clubes" comenzaron a hacer planes para participar en las elecciones presidenciales de 1910.

Como Díaz llevaba varias reelecciones, los nuevos partidos políticos hicieron suya la causa de la "no reelección". Entre dichos partidos se encontraba el de un hacendado coahuilense llamado Francisco I. Madero.

 

 

 LAS ASPIRACIONES DEMOCRÁTICAS DE MADERO LA CAMPAÑA ELECTORAL

Cuando se anunció que Díaz sería nuevamente candidato a la presidencia, las esperanzas de un cambio desaparecieron, pues él ocuparía el cargo por séptima vez. La pelea política se daría sólo por la vicepresidencia. Algunos porfiristas deseaban que continuara en ese puesto Ramón Corral; otros, que fuera el general Bernardo Reyes. Los clubes antirreeleccionistas se dieron cuenta de que la lucha por la democracia no iba a ser fácil. Por su parte, los partidarios de la reelección de Díaz y Corral formaron comités de apoyo en toda la República, con el apoyo del gobierno.

     El 22 de mayo de 1909, el Centro Antirreeleccionista de México eligió como candidatos a la presidencia y vicepresidencia a Francisco I. Madero y a Francisco Vázquez Gómez, respectivamente. Con la idea de lograr el voto de los mexicanos, Madero realizó su campaña electoral por todo el país.

 

 

 LA ÚLTIMA REELECCIÓN DE DÍAZ Y LA REVOLUCIÓN MADERISTA

Los porfiristas amenazaron con poner fin a los mítines y marchas maderistas, Madero con miembros del partido reeleccionista.pero no los hicieron renunciar. En sus discursos, Madero hablaba de reformar las leyes del trabajo y el campo, por lo que recibió un gran apoyo de obreros y campesinos. Se entrevistó con el presidente Díaz y le propuso el apoyo de su partido si le dejaba el cargo de vicepresidente. Díaz no aceptó y Madero se enfrentó a él, lo que causó que la policía lo arrestara porque el gobierno porfirista quería librarse de el candidato antirreeleccionista, pero la opinión pública vio con respeto a Madero.

     En la cámara de diputados, los integrantes de los partidos de oposición protestaron contra la elección presidencial, la calificaron de ilegal y pidieron su anulación. La protesta fue desdeñada por los diputados porfiristas. En octubre, Madero logró escapar de prisión y huyó a Estados Unidos de América. Se refugió en Texas, desde donde lanzó el plan de San Luis, en el que invitaba a los ciudadanos a rebelarse contra el gobierno el 20 de noviembre de 1910.

     El plan de San Luis constaba de varios puntos, entre los cuales destacaban los siguientes:

  • Desconocimiento del gobierno porfirista y el nombramiento de Madero como presidente provisional.
  • La no reelección del presidente y otros funcionarios.
  • Reclamos agrarios, prometiendo una revisión de la tenencia de la tierra.
  • Justicia a los despojados por la ley sobre la colonización y terrenos baldíos promulgada por el gobierno de Díaz, que tanto había afectado a las tierras comunales de los pueblos.
  • Este último punto atrajo a las filas maderistas a grupos de campesinos, en especial los comandados por Emiliano Zapata.

La rebelión maderista 1910-1911

Los primeros enfrentamientos entre los alzados y el ejército federal fueron sangrientos. Muchos de los partidarios de Madero tenían experiencia en la lucha de guerrillas, derivada de enfrentamientos anteriores con el ejército porfirista, ya sea como gavilleros, rebeldes o bandidos, por lo que pronto las fuerzas del gobierno, bien armadas pero faltas de movilidad e iniciativa, se vieron abrumadas por la cantidad de movimientos en todo el país. Desde el principio de la lucha armada el ejército federal usó una táctica militar equivocada, basada en el supuesto de que los alzados eran una serie de bandas poco armadas y dispersas por todo el país. Cientos de campesinos, mineros y otros trabajadores se sumaron a las filas rebeldes y cada victoria les daba aún más popularidad.

     El movimiento revolucionario se generalizó rápidamente en todo el país. Múltiples bandas armadas se dedicaron a la toma de haciendas y empezaron a cultivarlas al amparo de las armas. A este movimiento, en donde multitud de jefes tomaron por iniciativa propia el mando de la rebelión a nivel regional, se le conoce como "la Bola" y arrastró con ella a miles de campesinos, jornaleros y habitantes de pueblos pequeños, principalmente en los estados de México, Chihuahua, Hidalgo, Durango, Puebla, Guerrero y Morelos.

     El ejército federal mexicano se componía muchas veces de soldados "de leva", es decir, de hombres reclutados por la fuerza. Muchos de ellos fueron incluso niños. Ésta fue una de las causas de la rápida derrota del ejército federal por los revolucionarios.

     Al verse perdido, el gobierno de Díaz buscó la negociación y hubo pláticas secretas con los representantes de Madero; en un tratado que se firmó en Ciudad Juárez el 21 de mayo entre Madero y representantes del gobierno, se acordó un cese al fuego, que el general Díaz renunciaría a la presidencia y que Francisco León de la Barra, presidente provisional, convocaría a elecciones. Por su parte, las fuerzas revolucionarias se comprometían a entregar todas sus armas al gobierno federal.

     No se hizo mención a las demandas de los campesinos ni al reparto de tierra. El 25 de mayo de 1911, Porfirio Díaz renunció a la presidencia de la República y se embarcó hacia Francia en el buque Ypiranga, luego de transcurridos 34 años desde su primera presidencia. Había transformado al país al alto precio de ignorar las necesidades del pueblo. Así terminó la época en que la vida del país dependía de las decisiones tomadas por un solo hombre.

Cronología

17 de noviembre de 1910. Francisco (Pancho) Villa se subleva y ataca la hacienda de Chavarría, Chihuahua.

18 de noviembre de 1910. La familia Serdán muere en Puebla en enfrentamiento con la policía y el ejército.

19 de noviembre de 1910. Pascual Orozco se subleva y ataca San Isidro, Chihuahua.

20 de noviembre de 1910. Francisco I. Madero desde Eagle Pass, Texas, EUA, llama a rebelión general contra el gobierno de Porfirio Díaz.

10 de febrero de 1911. Emiliano Zapata se subleva en la hacienda de Ayala y toma Jojutla.

10 de mayo de 1911. Las fuerzas de Orozco y Villa toman Ciudad Juárez.

Los hermanos Figueroa se sublevan el 13 y 14 de mayo de 1911 en el estado de Guerrero y toman Iguala y Chilpancingo.

15 de mayo de 1911. Villa toma Torreón.

20 de mayo de 1911. Los revolucionarios toman Colima.

24 de mayo de 1911. Los zapatistas ocupan la ciudad de Cuautla y al día siguiente Cuernavaca.

25 de mayo de 1911. Porfirio Díaz renuncia a la presidencia de la República.

 

 

 MADERO EN LA PRESIDENCIA: SU PROGRAMA POLÍTICO Y SOCIAL

El 7 de junio de 1911, Francisco I. Madero entró en la Ciudad de México. La población aclamó en las calles al vencedor de Díaz. Los liberales pensaban que los derechos de todos serían respetados. En el campo, los antiguos maderistas anticipaban que el nuevo gobierno no atendería las demandas de tierra de los campesinos, porque esto atentaría contra los intereses de los grandes hacendados.

     Los zapatistas no querían deponer las armas, en tanto el gobierno no repartiera la tierra. Madero intentó convencerlos de que, una vez pacificado el país, el gobierno federal cumpliría las promesas de reparto agrario. La desconfianza zapatista creció cuando el ejército federal avanzó sobre Cuautla. Zapata recorrió Morelos reclutando hombres y reuniendo armas. Los zapatistas atacaron al ejército federal hasta las cercanías de la Ciudad de México. A finales de 1911, todo el estado de Morelos estaba en rebelión.

     Madero triunfó en las eleccionesFrancisco Indalecio Madero. presidenciales y tomó posesión el 6 de noviembre de 1911, con José María Pino Suárez como vicepresidente. Sin embargo, no ofreció ningún cambio que pacificara al país, ya que decidió conservar las antiguas formas del gobierno anterior, por ejemplo, a la mayoría de los oficiales del ejército federal porfirista, y no mejoró la situación de campesinos y obreros. Madero no quiso afectar los intereses de los ricos empresarios y hacendados porfiristas, por lo que el pueblo no lo apoyó mucho. Con eso, Madero inició su propia destrucción.

     En resumen, pese a sus buenas intenciones, el gobierno de Francisco I. Madero no pudo cambiar la situación de injusticia provocada por el gobierno porfirista. En vez de una época de paz y progreso como lo deseaba, Madero inició un periodo de luchas violentas entre antiguos porfiristas, revolucionarios y entre ellos mismos, que culminó diez años más tarde con el nacimiento del México moderno.

 

 

 CONFLICTOS EN EL GOBIERNO DE MADERO; PUGNAS CON LOS REVOLUCIONARIOS

Rebeliones contra Madero 1911-1912

El 28 de noviembre de 1911, los jefes zapatistas firmaron en el pueblo de Ayuxustla el plan de Ayala, redactado por el profesor Otilio Montaño pero con ideas del propio Emiliano Zapata.

     Este documento, de contenido agrario, fue la bandera que los campesinos morelenses enarbolaron durante la Revolución y su influencia llegó a grupos de todo el país que se levantaron para lograr la justicia en el campo mexicano. Para fines de 1912, la rebelión zapatista se había extendido a casi todos los estados del centro y sur del país, teniendo sus puntos fuertes en Morelos, Puebla, Guerrero, Tlaxcala y México.

Contenido del plan de Ayala

  • Emiliano Zapata.Desconocimiento de Madero como presidente y llamado a su derrocamiento.
  • Los poseedores de tierras expropiadas a terratenientes debían conservarlas, incluso por medio de las armas.
  • La expropiación, previa indemnización, de un tercio de las tierras y bienes de los latifundistas y su distribución entre los campesinos.
  • La expropiación de la totalidad de los bienes de los hacendados que se opongan al plan.

     En Nuevo León, el ex gobernador Bernardo Reyes también se rebeló contra Madero, pero fue arrestado.

     En Chihuahua, el general Pascual Orozco, inconforme con la falta de energía de Madero, proclamó el plan de la Empacadora, que recogía fundamentalmente los postulados del plan de San Luis, añadiéndole reformas de tipo social y político. Luego de haber anunciado su retiro a la vida privada, Orozco se sublevó, acusando a Madero de no haber cumplido el plan de San Luis. La rebelión orozquista fue aplastada por un hombre de oscura figura y que a la larga resultó nefasto para el presidente Madero: Victoriano Huerta.

La oposición de los antiguos grupos dominantes y de la oficialidad

Los zapatistas y orozquistas amenazaban al gobierno de Francisco I. Madero; el descontento también crecía entre el ejército, los empresarios, los hacendados y los políticos, quienes estaban temerosos de que la rebelión zapatista se extendiera a todo el país.

     Los industriales veían con recelo la relativa libertad que el nuevo gobierno daba a las organizaciones obreras, a las que se reprimía menos que en la época porfirista. Los extranjeros dueños de empresas petroleras en México veían lesionados sus intereses por la reforma fiscal maderista, que establecía nuevos impuestos a la producción. Los inversionistas extranjeros opinaban que Madero era incapaz de estabilizar al país e instaban a su derrocamiento antes de que peligraran demasiado sus capitales. Estos sectores coincidían en que Madero debía abandonar la presidencia. Pero quienes presentaban más oposición a Madero eran los antiguos oficiales del ejército federal, inconformes algunos porque aspiraban a ocupar el puesto dejado por Díaz, y otros porque no se derrotaba a los zapatistas.

La caída de Madero y la usurpación huertista

En la situación de tensión que se vivía en el país, era de esperarse que tarde o temprano los antiguos oficiales porfiristas dieran un golpe de Estado. Esto ocurrió finalmente en febrero de 1913.

 

 

 

 

 

 

 

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