Una de las características de la sociedad moderna es el consumo de diversos artículos de alta tecnología diseñados para dar más comodidad. El automóvil, los medios de comunicación masiva, los aparatos electrodomésticos, los avances médicos y otros productos del progreso han transformado la vida diaria.

La inmensa mayoría de los mexicanos de hoy, a diferencia de los de hace medio siglo, nacen, crecen, producen, se reproducen y mueren rodeados de adelantos técnicos. Por un lado, el desarrollo técnico facilita la vida, pero por otro, complica y deteriora la convivencia, y al mismo tiempo, el cuidado de la naturaleza.

EL USO DEL AUTOMÓVIL Y EL SISTEMA CARRETERO

En México, el uso masivo del transporte automotor, especialmente del automóvil particular, se ha convertido en una necesidad básica. La industria automotriz es una de las más poderosas ramas de la economía y el automóvil es uno de los bienes más preciados para un gran porcentaje de la población.

Hasta 1950 se importaban modelos de marcas estadounidenses, porque no se fabricaban en México. Sin embargo, comenzaban a instalarse las plantas automotrices que hoy son verdaderos gigantes de la industria.

La notable mejoría del poder adquisitivo entre los años cincuenta y sesenta hizo posible el consumo masivo de automóviles. El estilo de vida americano, que la clase media mexicana trataba de imitar, tenía como elemento central al automóvil.

Las baterías del vehículo eléctrico se recargan en casa.

En el sexenio de López Mateos, la industria automotriz recibió un impulso definitivo. En esa misma década, las compañías europeas que ya funcionaban en nuestro país, con excepción de Volkswagen y Renault, se retiraron ante la competencia estadounidense. A partir de entonces el parque vehicular, es decir, la cantidad de automóviles que circulan por las calles y carreteras, ha aumentado a un ritmo vertiginoso, lo que ha contribuido a la cada vez más grave contaminación del aire. Esto ha llevado al desarrollo y producción del vehículo eléctrico. Seguramente el auto del futuro ya está aquí.

 LA PETROQUÍMICA Y LOS NUEVOS MATERIALES PLÁSTICOS

La petroquímica es la actividad industrial que aplica los principios de la química para la transformación del petróleo. Los sorprendentes avances de esta industria a lo largo del siglo XX han permitido producir una gran variedad de productos, entre ellos los plásticos de alta calidad para los usos más diversos.

En la última mitad del siglo, el plástico sustituyó al vidrio, la madera, la piedra, el papel y los metales como materia prima de la industria manufacturera. La gran versatilidad del plástico y lo económico de su producción lo hizo invadir el mundo moderno con una infinita cantidad de objetos. Baste decir que prácticamente no hay ningún grupo humano que no haya incorporado a su vida cotidiana algún objeto de este material.

La invasión del plástico en la cultura moderna deformó los hábitos de consumo de la población y multiplicó la producción de basura no degradable. Su recolección, reciclaje y reaprovechamiento es, desde entonces, una responsabilidad muy grande del Estado y de la población.

APLICACIONES DE LA ELECTRICIDAD Y LA ELECTRÓNICA.
IMPACTO EN LA VIDA DOMÉSTICA

La mayor parte de los mexicanos hoy dispone de electricidad, la energía que mueve motores, ilumina espacios, acciona instrumentos y enciende aparatos. Por estar tan acostumbrados a tenerla, es difícil imaginarse cómo era la vida antes de eso y, sin embargo, muchos grupos marginales aún no cuentan con ella.

Al hablar de la pobreza extrema se identificaron núcleos de población carentes de servicios mínimos para una vida digna. Si se calcula que 20% de la población total de México vive en esas condiciones, existen 19 millones de mexicanos sin energía eléctrica.

Al inicio de la década de los cuarenta, sólo en las ciudades y en poblaciones importantes había electricidad, ésta se empleaba en la vida doméstica para la iluminación, la radio y quizás una plancha, por no existir más aparatos electrodomésticos en ese tiempo.

A principios de los cincuenta, poco a poco una serie de inventos fueron invadiendo las cocinas, las salas y las recámaras de muchos hogares, y sustituyendo a los metates, molcajetes, planchas de carbón y tocadiscos de cuerda.

Casi un siglo fue necesario para llevar el automóvil a todo el mundo. Las computadoras y los sistemas digitales, en cambio, a partir de la primera computadora electrónica de 1946, en unos cuantos años están modificando las profesiones, negocios, sistemas de comunicación, costumbres sociales y hasta los hogares. La variedad de equipos de computación transforma vertiginosamente el trabajo de artistas, escritores, médicos, comerciantes, constructores, etcétera. Al concluir el siglo XX ya está apareciendo una nueva generación de estudiantes que toman sus clases por medio de redes de computación. Ahí encuentran el libro de texto y las tareas.

LOS ANTIBIÓTICOS, LOS ANTICONCEPTIVOS Y OTROS AVANCES MÉDICOS

Uno de los innegables beneficios que ha recibido la humanidad en la era moderna son los avances en la medicina. Los progresos médicos han permitido aumentar la vida de la población en cantidad y calidad.

En México, algunos de esos avances que han modificado la forma de vida de la población son los antibióticos, las vacunas, los anticonceptivos, los analgésicos, los antiácidos, etcétera. Por ejemplo, los antibióticos han sido muy útiles en el control de las enfermedades que causaban muchas muertes entre la población, como la gastroenteritis o la pulmonía, y por eso el uso de estos medicamentos se generalizó entre los profesionales de la salud durante los últimos 50 años.

Por medio de las campañas masivas de vacunación que las instituciones del sector salud han efectuado desde la fundación de la Secretaría de Salubridad y Asistencia, se ha logrado disminuir y en algunos casos hasta erradicar enfermedades que afectaban especialmente a la niñez, muchas de las cuales dejaban serias secuelas o, en el peor de los casos, eran mortales. Ahora se ha podido controlar la poliomielitis, el sarampión, la viruela, el tétanos, la tuberculosis, etcétera.

Entre los medicamentos que más han contribuido a modificar la forma de vida de los mexicanos están los distintos métodos anticonceptivos que desde mediados de los años sesenta comenzaron a popularizarse, primero entre las mujeres y luego entre los hombres. Con ellos las parejas tienen ahora un comportamiento sexual más abierto y deciden el número de hijos que desean tener, así como el momento de tenerlos.

El que las familias de hoy sean menos numerosas es resultado del control de la natalidad que se practica en México mediante el uso de píldoras o inyecciones anticonceptivas, el dispositivo intrauterino (DIU), o por medio de sencillas intervenciones quirúrgicas como la salpingoclasia y la vasectomía.

CAMBIOS EN EL CONSUMO Y EFECTOS SOBRE EL AMBIENTE

En los últimos años ha cobrado auge la cultura del consumismo, es decir, del deseo desmedido de comprar todos los productos que la publicidad ofrece, y que en realidad fomenta el concepto de que uno vale menos si no está a la moda.

 Los comerciantes procuran hacer más atractivos sus productos y para esto usan cajas, bolsas, latas y paquetes que sólo sirven para la basura. Lo peor de todo es que la mayoría de esas envolturas están hechas de materiales plásticos no degradables que causan daños irreparables al medio ambiente.

Las vacunas han permitido controlar enfermedades como poliomielitis, sarampión, viruela, tuberculosis, tétanos, etcétera.

En el caso del papel o el cartón que se utilizan para envolver, aunque sí son biodegradables, su uso indica que una infinita cantidad de árboles fueron talados, lo que es causa en gran parte del desequilibrio ecológico. Si a esto se le suma la cultura del desperdicio o de lo desechable, es decir, de los objetos que se usan una sola vez y se tiran, como los pañales desechables, las toneladas de basura resultantes alteran gravemente la salud ambiental.

Como se recordará, fue hasta los años sesenta cuando se empezó a hablar de ecología porque al inicio de esa década surgió la idea de "úselo y tírelo" que cambió los hábitos de consumo. Por ejemplo, en los años cuarenta no se fabricaba el plástico, ni los pañuelos desechables y los refrescos eran de envase retornable. Tampoco había tantas fábricas o automóviles y con poca urbanización la gente caminaba más. La ropa se lavaba con jabones naturales, pues no existía el detergente.

Se han buscado formas de clasificar la basura o de reciclarla, de cerrar fábricas y multar a los propietarios de automóviles que contaminan, aunque bien visto el problema no está ahí, sino en el consumo de productos cuyo empaque no es biodegradable ni reciclable y que muy pronto serán basura, sin meditar en las consecuencias.

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