ASPECTOS DE LA VIDA COTIDIANA

La vida cotidiana es la vida diaria de las personas, la de los muchachos egipcios, mesopotámicos, indios o chinos era diferente de la que lleva un joven en la actualidad; entre otras cosas porque sólo los de ciertas clases sociales sabían leer y escribir; sin embargo, sí iban a la escuela, se bañaban, jugaban, comían y descansaban. En los siguientes párrafos, se analizarán semejanzas y diferencias entre la vida de los pobladores de las culturas agrícolas con la de hoy.

Egipcios realizando labores cotidianas.     Los antiguos egipcios comían pato, que cazaban en el Nilo; carne de cordero y de res; pollo y pescado; utilizaban aderezos como cebolla, vinagre y aceite de oliva. Completaban su alimentación con ensaladas de pepino y leche de vaca y de cabra; además bebían cerveza, hecha con cebada y vino. Consumían frutas como higos, granadas y uvas. Cultivaban el trigo y con él elaboraban pan para acompañar sus comidas.

     Gustaban de la música y conocían instrumentos como: flauta, clarinete, oboe, trompeta, arpa, lira, pandereta y tambor. Existen representaciones de músicos egipcios y se tiene conocimiento que las clases altas gustaban de escuchar música y presenciar bailes.

     Las damas egipcias, al igual que las de hoy, se maquillaban; para ello utilizaban rímel, rubor, lápiz labial y perfumes; en sus atuendos usaban finos vestidos, pelucas y joyas.

     En las casas de los ricos había muebles elegantes: espejos, sillería finamente trabajada, cofres, lechos cómodos. Amaban la buena comida; las representaciones de banquetes es un tema frecuente en murales de las tumbas.

     La mujer egipcia gozaba de varios derechos; por ejemplo: el matrimonio era un contrato entre iguales que garantizaba los derechos de cada cónyuge. La mujer podía divorciarse, mantener la custodia de los hijos y recibir una pensión. Esto se aprecia al leer un voto matrimonial formulado por un egipcio a su mujer:

     "...Me inclino ante tus derechos de esposa. A partir de hoy jamás me opondré a lo que digas. Te reconozco como mi esposa, aunque no tengo derecho de expresar que debes ser mía y que sólo yo soy tu esposo y compañero. Tú tienes el derecho de partir... No puedo oponerme a tu voluntad donde quiera que desees ir...".

     La vida de los egipcios estaba muy influida por la religión y la creencia en el más allá. Suponían que cada hombre o mujer poseía un alma inmortal a la que llamaban "ka"; por lo cual, al fallecer una persona, emprendía un viaje a la región de los muertos donde enfrentaba un juicio del cual dependía su destino. Para cumplirlo era necesario preservar el cuerpo. A esto se debe que desarrollaran técnicas de momificación.

 

 EL ORIGEN DEL PAN

Cuenta la tradición que el pan hecho con levadura, –un hongo que provoca que la masa fermente y se esponje–, se atribuye a los panaderos egipcios, ya que en un principio se comía el pan hecho con harina sin fermentar. Se cuenta que un día los panaderos egipcios prepararon la masa para el pan del faraón, pero como era la fiesta de Anubis, dios protector de los panaderos, se fueron a celebrar y dejaron el pan sin cocer. Con los excesos de la fiesta se quedaron dormidos, al otro día encontraron la masa del pan esponjada y fermentada.

     Los panaderos fueron castigados con la orden de hornear ese pan y comérselo, pero al hornearlo empezó a despedir el olor propio del pan cuando se cuece y el faraón quiso probarlo. Le gustó tanto que en adelante se preparó el pan con levadura fermentada.

     Los pueblos de Mesopotamia eran muy cuidadosos de su aspecto físico, esto se comprueba al observar las estatuas y relieves, en las cuales llama la atención su forma de peinarse el cabello y la barba.

     Los sumerios más antiguos vestían con una falda corta de piel, que más tarde cambiaron por una larga túnica y se generalizó la moda de la barba larga. Las mujeres y los nobles utilizaban un cubrecabezas con forma de diadema.

Personajes asirios.     Los asirios utilizaban vestidos bordados y adornados con oro y joyas, cubrecabezas y calzado alto. La barba y el pelo la rizaban y fijaban con resina; tanto hombres como mujeres utilizaban perfumes y cosméticos. Se han encontrado en las ruinas pequeñas jarras de loza conteniendo kohl, una pintura negra para pestañas.

     Por los restos descubiertos en la ciudad de Nínive, se puede deducir que en ella existieron grandes parques y jardines, monumentos, palacios y templos; además de tierras de labor, mercados y bazares. Las casas eran de adobe, reducida extensión y aspecto humilde. Fuera de las grandes calzadas, conocidas como "vías sagradas", los demás caminos eran angostas callejuelas.

     Los asirios tenían la costumbre de exponer a los enfermos en caminos y calles, para que los viajeros dieran su parecer sobre la enfermedad padecida y la forma de curarla.

     Los niños de las clases altas de Mesopotamia acudían a la escuela, donde eran atendidos por un maestro; recitaban pasajes de libros, hacían operaciones matemáticas con sistema vigesimal, tenían un descanso y luego realizaban ejercicios de escritura y redacción en tablillas de barro con símbolos cuneiformes. Al finalizar el día recibían su calificación y regresaban a su casa, donde su padre les pedía informes sobre su aprovechamiento.

     La India antigua, por su riqueza en tradiciones culturales cuenta con diversidad de costumbres. En el medio rural, por ejemplo, la vida se centraba en el grupo familiar. Podían vivir hasta tres generaciones bajo un mismo techo. El jefe de la familia era el varón de mayor edad y debía ser tratado con respeto. Las chozas de los campesinos eran de adobe con un pequeño pórtico y un corral donde podía haber vacas y bueyes.

     Las esposas vivían en la casa de los padres de su esposo y estaban sometidas a la autoridad de la suegra, bajo cuya supervisión guisaban la comida, la cual se componía de chapattis (tortas de trigo sin levadura), dal (sopa de lentejas), y, de vez en cuando, verduras sazonadas con curry (caldo de especias). Los nietos bebían leche desnatada y aguada.

     A la hora de comer primero se servía al jefe de la familia y a sus hijos varones, después a sus hijas solteras y finalmente a las nueras y nietos. Era mal visto que las esposas hablaran con su marido en presencia de parientes.

     En casi todas las ciudades hindús las vacas –animales sagrados– circulaban libremente por las calles sin ser molestadas por nadie y algunos les dedicaban reverencias. Muchos ricos al morir donaban su dinero para asilos de vacas viejas o enfermas.

     Aunque estas costumbres datan de hace siglos, en la India actual aún se mantienen, pues se trata de una civilización que guarda celosamente sus tradiciones.

Persona china     El pueblo chino hace más de 3 000 años vivía en casas hechas de lodo y paja, muchos eran agricultores y cultivaban arroz, trigo, centeno, té y árboles frutales como naranjo y limonero; también cultivaban la morera, alimento del gusano de seda. Con los capullos de éste elaboraban telas y bordados, además tejían la lana y el algodón. La seda era utilizada por los ricos, el pueblo vestía con telas de algodón, principalmente. En invierno se abrigaban con prendas de lana.

     Los funcionarios de la corte utilizaban largas túnicas y los que vivían en otras regiones abrigos de gruesas pieles. Los bordados tenían diversos significados, como amistad o larga vida. A los colores también les atribuían un sentido, por ejemplo, el rojo era el color de la felicidad, para casarse las muchachas se vestían de este color.

     El ideal de belleza femenina de los antiguos chinos era que las mujeres tuvieran pies pequeños, esto resultaba muy atractivo para los hombres, aunque implicaba una dolorosa deformación para las mujeres.

     Los zapatos pequeños fueron una tortura para las damas chinas, pues les era muy difícil conservar el equilibrio y, además, porque se les vendaban los pies desde niñas para que no les crecieran. Esta costumbre se practicó en China hasta 1902, cuando un emperador la prohibió.

     Otro rasgo de belleza que los chinos admiraban y aún parece elegante, son las uñas largas y arregladas. Entre las clases ricas esto demostraba que tenían muchos sirvientes y no necesitaban realizar labores domésticas; se conocen casos de uñas de 20 cm de largo.

     Para jugar, los niños chinos volaban papalotes hechos con papel arroz y palitos de bambú o colocaban pequeñas bolsas con forma de dragones a cierta distancia del fuego para que el aire caliente los elevara. Algunos juegos de salón como los palitos y las damas chinas eran otras de las diversiones practicadas por los chinos. Durante las fiestas se utilizaban fuegos artificiales, pues, este pueblo fue el inventor de la pólvora.

     La doctrina de Confucio se arraigó profundamente en el pensamiento de los chinos, en ella se predica el respeto a los mayores y a las autoridades. Estos son fragmentos de su doctrina:

     "...Cuanto yo predico ha sido ya predicado por vuestros sabios; esta práctica se reduce a tres leyes fundamentales:

  1. De relaciones entre súbditos y soberanos;
  2. Entre hijos y padres;
  3. Entre marido y mujer.

     Y al ejercicio de las cinco virtudes capitales de la humanidad:

  1. El amor a todos los hombres sin distinción;
  2. La justicia que da a cada uno lo que le corresponde;
  3. La observancia de las ceremonias y usos establecidos;
  4. La rectitud de ánimo y corazón que hace buscar lo verdadero;
  5. La sinceridad, esto es, el corazón franco que excluye todo disimulo en hechos o palabras..."

     Las familias chinas eran numerosas; pues para los campesinos era importante tener muchos hijos que ayudaran en las siembras y cosechas. La familia era la base de la vida en China, en la que el padre tenía un papel preponderante. La única guía que existía en la conducta de un hombre era que su familia recibiera honores o, por lo menos, no se viera agraviada, no obstante el honor familiar debía ser cuidado por cada miembro.

     Si un adulto resultaba ladrón, irrespetuoso, perezoso, etc., se consideraba que había sido mal educado por sus padres y esto era un agravio para la familia, pues demostraba falta de buena crianza.

 

 LAS CIVILIZACIONES URBANAS Y LAS LUCHAS CON LOS PUEBLOS GUERREROS PERIFÉRICOS

Aunque parte de la humanidad desarrolló niveles culturales similares a los de las grandes civilizaciones agrícolas, otros pueblos continuaban siendo nómadas o seminómadas. Éstos se dedicaron a desarrollar armamentos y técnicas de guerra, y constantemente atacaban a los pueblos agrícolas para llevarse sus reservas de alimentos; en ocasiones los ataques eran esporádicos. Otras veces estas luchas duraban años o siglos, hasta que los agresores eran expulsados por los pueblos oprimidos. Estos episodios tenían diversas consecuencias, tanto para los pueblos invadidos como para los invasores, ya que se enfrentaban formas de vida y pensamiento diferentes que daban como resultado la aparición de otras ideas y hasta utensilios novedosos para ambos pueblos.

     Por ejemplo, cuando los hicsos invadieron Egipto –pueblo de orígenes inciertos y muy discutidos; su nombre significa pueblos extranjeros. Se cree que eran nómadas llegados a Egipto desde el desierto de Siria, quienes los llamaron los señores de la arena. Invadieron y dominaron Egipto de 1674 a 1567 a.C.–. Sobre los habitantes del Nilo tenían la ventaja militar del empleo de carros de guerra arrastrados por caballos, y el uso de las armas de hierro. Sin embargo fueron influidos por la cultura egipcia.

     Las sucesivas invasiones que conforman la historia de Mesopotamia muestran cómo la mezcla de pueblos de diferentes culturas dan por resultado nuevas civilizaciones. Así, esta región fue invadida primero por los casitas, que arrasaron y destruyeron al imperio babilónico; después por los asirios, cuya dominación persistió hasta que los caldeos se impusieron a los demás pueblos de Mesopotamia. Finalmente, fue conquistada por los persas (539 a. C.).

     Así, invasiones y problemas internos que enfrentaron fueron causa de la decadencia de las culturas mesopotámicas. En distintas épocas fueron invadidas por griegos, romanos y, en la época actual por franceses, ingleses y alemanes; sin embargo, al conquistar los invasores también asimilaron parte de su cultura, difundiéndola a otros pueblos.

 

 ¿QUIÉNES FUERON LOS PERSAS?

Los persas fueron un pueblo guerrero que conquistaron Mesopotamia, la región de Lidia y el noroeste de la India. Más adelante dirigidos por el rey Darío (550-486) se adueñaron de Egipto, formando así el imperio más grande conocido hasta entonces.

     En las regiones conquistadas procuraban respetar las religiones tradicionales para obtener el apoyo de los sacerdotes. A los pueblos sometidos no les imponían tributos, sino impuestos fijos.

     El rey Darío mandó acuñar monedas de oro, con lo que se facilitó el comercio. Su imperio estuvo dividido en 30 provincias llamadas satrapías, gobernados por un sátrapa, quien recibía visitas de inspectores enviados por el rey. Para poder comunicar y vigilar su imperio los persas construyeron una red de caminos de más de 2 500 km de extensión.

     Los persas fueron conquistados por los griegos en 330 a. C.; durante su hegemonía unificaron durante varios siglos una extensa región, favoreciendo con ello el intercambio de mercancías y cultura entre los pueblos conquistados.

 

 

 

 

 

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