La adolescencia es una etapa de la vida que se inicia con una serie de cambios físicos y biológicos que a su vez desencadenan transformaciones psicológicas y sociales profundas. En esta etapa se lleva a cabo un proceso psicológico que comienza con la pubertad y termina cuando el organismo adquiere madurez sexual, quedan atrás comportamientos infantiles y se adquieren conductas propias de los adultos.

     Para entender mejor qué es la adolescencia, es necesario conocer la diferencia entre el crecimiento y el desarrollo.

     Crecimiento es el aumento de talla y peso del cuerpo

     Desarrollo, es el perfeccionamiento y maduración de órganos y funciones físicas, psicológicas y sociales.

     Ahora bien, el hecho de que crecimiento y desarrollo sean dos procesos distintos no significa que se realicen por separado; lo que comúnmente sucede es que en algunas etapas de la vida uno sobresale más que otro; por ejemplo: aunque lo más notable en la infancia es el aumento de talla y peso, no significa que los órganos de los niños y las niñas no maduren, puesto que al mismo tiempo que, van desarrollando diversas actividades como caminar, hablar, saltar y socializarse, entre otras.

     Es importante resaltar que el crecimiento y el desarrollo durante la infancia suceden de manera gradual y progresiva; es decir, de manera armónica. La correlación entre desarrollo y crecimiento hace posible que niños y niñas se adapten de forma natural a sus cambios y progresos, por eso cuando crecen no sienten ningún conflicto, más bien estimulados y satisfechos.

 

 CRECIMIENTO Y DESARROLLO DURANTE LA ADOLESCENCIA

La gran cantidad de cambios físicos y la velocidad con que se presentan, aunados con el estilo de vida que tiene la sociedad contemporánea –con sus cambios económicos, ecológicos y culturales–, puede ocasionar, en los y las jóvenes, inseguridad, confusión y hasta angustia. Porque cuando apenas se encuentran adaptándose a una nueva situación, aparece otra nueva.

     Durante la adolescencia, el crecimiento y el desarrollo tienen características particulares. Por ejemplo, el crecimiento del cuerpo es tan acelerado que modifica drásticamente el aspecto corporal que los niños y las niñas tenían. Por eso se dice que en la adolescencia el crecimiento se caracteriza por no tener armonía.

     Antes de esta etapa el cuerpo pasa por un proceso hormonal llamado pubertad, que, a su vez, produce el fenómeno psicológico vivencial propio de la adolescencia.

 

 CAMBIOS FÍSICOS EN LA PUBERTAD

Aunque la pubertad no empieza ni termina al mismo tiempo en todas las personas, es común que se inicie entre los 11 y los 13 años. Es menos frecuente, pero normal, que en algunas personas comience a una edad temprana alrededor de los 9 años o de forma tardía aproximadamente a los 18 años. También puede suceder que termine a una edad anticipada (alrededor de los 15 años) o a bien de forma tardía (alrededor de los 25 años).

     Son varios los elementos que influyen para que la pubertad se inicie. Algunos de estos elementos son:

  • La herencia, es la información genética que contiene cada célula. Esta información –que determina, entre otros, el aspecto físico y hasta algunos rasgos de la manera de ser–, depende de las características familiares y de su línea genealógica; es decir, de la serie de progenitores o ascendientes de cada individuo; por ejemplo: padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos, etcétera.
  • El tipo de alimentación, es un factor muy importante, puesto que el desarrollo, crecimiento y buen funcionamiento de corporales dependen, en buena medida, del grado de nutrición que cada uno tenga. Se ha visto que niños y niñas que tienen una mejor alimentación, la pubertad inicia más temprano.
  • El inicio de la pubertad puede estar vinculado con el tipo de clima y el lugar donde se vive; por ejemplo: se conoce que, por efectos de los rayos solares, en las regiones tropicales la pubertad es más temprana que en otras.

Origen de los cambios físicos

La pubertad no se presenta de manera repentina; antes de que aparezca –entre los 8 y los 16 años–, el cuerpo se prepara aumentando la producción de estrógeno (principal hormona femenina), andrógeno (principal hormona masculina) y de la hormona del crecimiento (sustancia necesaria para el crecimiento).

     El aumento de la producción hormonal sucede cuando la glándula hipófisis, al ser estimulada por el hipotálamo (específicamente por la hormona hipotalámica liberadora), envía estímulos a los testículos o a los ovarios, que son glándulas llamadas gónadas, las que comienzan a liberar en la sangre las hormonas gonadotropinas. Éstas recorren el cuerpo a través del torrente sanguíneo activando el crecimiento y la maduración de los caracteres sexuales primarios, para que aparezcan los caracteres sexuales secundarios.

 

     En otras palabras, debido a la acción de las gonadotropinas, los caracteres sexuales primarios van madurando hasta que están listos y comienzan a producir óvulos o espermatozoides, células sexuales femeninas y masculinas, respectivamente. Por la actividad de las gonodatropinas aparecen los primeros signos de pubertad, también conocidos como caracteres sexuales secundarios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 CARACTERES SEXUALES

Caracteres sexuales primarios

Se llama caracteres sexuales primarios a los órganos con los que hombres y mujeres se encuentran dotados desde su nacimiento. Los caracteres sexuales primarios de las mujeres son: útero, ovarios, trompas de falopio y vagina. Los masculinos son: pene, escroto, testículos, vesículas seminales y glándula prostática.

Caracteres sexuales secundarios:

Los varones presentan:

  • Crecimiento de los testículos, el pene y el escroto.
  • Aumento en el tamaño de la laringe.
  • Ensanchamiento de hombros y crecimiento de los huesos.
  • Aparición del vello axilar y púbico.
  • Aumento del tamaño de los músculos.
  • Cambio del tono de voz.
  • Aparición de la primera eyaculación o eyarca, alrededor de los 14 años, aunque en algunos esto puede ocurrir antes de los 11 o después de los 16.
  • Cambio en la textura de la piel.
  • Aumento de la secreción de grasa y sudor.
  • Aparición del vello facial y corporal.

     En las mujeres se observa:

  • Crecimiento de los pezones y coloración de las aréolas.
  • Crecimiento de los senos.
  • Ensanchamiento de la pelvis.
  • Crecimiento del vello axilar y púbico.
  • Cambios en el tejido que cubre la cavidad vaginal (mucosa).
  • Crecimiento de los genitales internos y externos.
  • Aparición de la primera menstruación o menarquía (generalmente a los 13 años, pero también puede tener lugar a los 9 o a los 18 años).
  • Aumento de la secreción y metabolismo de la grasa.
  • Cambios en el tono de la voz.
  • Producción de óvulos y, con ello, la posibilidad de embarazos.

 

 

 

 

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