CONDUCTA ANTISOCIAL

Los y las adolescentes que tienen este tipo de conducta se caracterizan por violar constantemente los derechos básicos de la sociedad; cometen acciones agresivas que causan daño físico o moral a otras personas; violaciones graves del orden social o provocan daños a la propiedad privada o pública.

     Es habitual que los y las adolescentes manifiesten la conducta antisocial en el hogar, la escuela y la comunidad; debido a esto, su funcionamiento social, académico o laboral se deteriora.

     Es importante saber que este tipo de comportamiento no surge durante la adolescencia, ni es resultado de este proceso. La mayoría de las personas que tienen este trastorno de conducta comienzan a manifestarlo desde la edad escolar. En su historial, es frecuente encontrarnos con riñas, desafíos a la autoridad escolar, daño físico a las personas y al material que les rodea, destrucción intencional de los bienes de otros o expulsiones continuas; incluso se han dado casos en los que han causado incendios.

     En estos acontecimientos se ha visto que quienes causan esas destrucciones han afectado a otros con la única intención de hacer daño.

     Durante la adolescencia, este tipo de situación y conducta tiende a agravarse debido a que en esa etapa comienzan a tener mayor libertad, al mismo tiempo que aumenta su capacidad física y mental.

     La conducta antisocial puede realizarse de forma individual o en grupo. A las actividades antisociales realizadas en grupo también se les conoce como pandillerismo.

Algunas causas

Al hablar de conducta antisocial es conveniente tener presente que, aunque se mencionen ciertas causas, éstas de ninguna manera pueden tomarse como justificaciones para que exista.

     A pesar de que aún no se tiene la certeza, parece ser que esta conducta tiene una explicación en ciertos factores biológicos (todavía poco conocidos), así como en una historia infantil con muy pocos satisfactores emocionales o materiales. También es frecuente su relación con hijos de familias que viven violencia física o emocional.

     Desde el punto de vista psicológico, parece ser que la carencia de satisfactores emocionales o materiales desarrolla en los y las adolescentes, fuertes sentimientos de odio, envidia y resentimiento hacia los demás, de forma particular hacia aquellos que tienen lo que a ellos les ha hecho falta.

      Esa combinación de sentimientos negativos los lleva a tener actitudes y conductas dirigidos a lesionar a los demás como forma de manifestar su inconformidad por la situación que les ha tocado vivir.

     La conducta antisocial constante, es decir, que ha estado presente durante varios años, es conocida en el lenguaje médico como sociopatía o trastorno disocial.

     Esto no quiere decir que sólo los sociópatas o las personas con trastorno disocial actúen así. Es posible que algunos chicos o chicas, sin ser sociópatas, tengan conductas antisociales o delictivas surgidas como resultado de las inconformidades mal encauzadas en la adolescencia. Además, no debe descartarse que hay muchos chicos o chicas con carácter débil o inteligencia pobre que ingresan al mundo delictivo por influencia de otros.

     Lo peligroso está cuando se asocian muchachos sociópatas con otros muchachos que, sin serlo, sólo buscan emociones enfrentando, de manera irresponsable, riesgos y peligros, pretendiendo probarse a sí mismos y a los demás su capacidad y valentía. Ésta es la forma en que surge la delincuencia juvenil.

     Es importante considerar siempre que aunque la conducta antisocial es sancionada por la ley, valdría la pena abordarla desde el punto de vista social, educativo, médico y psicológico, con la intención de corregirla y prevenirla en la medida de lo posible. Pues la sola acción de castigarla no es suficiente para terminar con ella.

Accidentes: tipos, causas y consecuencias

Es necesario hablar de los accidentes porque son una de las principales causas de muerte entre los niños y adolescentes de acuerdo con la Secretaría de Salubridad y Asistencia. En el año de 1997 de 7 956 muertes registradas entre escolares de 5 a 14 años, de los culaes 2 658 fueron accidentes, y 1 173 fueron ocasionados por vehículos.

     En 1958 la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió al accidente como: "Un acontecimiento fortuito, generalmente desgraciado o dañino, o aun como un acontecimiento independiente de la voluntad humana, producido por una fuerza exterior que actúa rápidamente y que se manifiesta por un daño corporal o mental".

     Los accidentes más frecuentes son los que ocurren en lugares de mayor riesgo en la casa y la escuela: escaleras, cocina, baño, cerca de ventanales, corredores o pasillos y barandales. Los que suceden en la vía pública, como atropellamientos por vehículos al cruzar calles o avenidas, por circular de manera negligente con bicicletas o motocicletas o por estar dentro de cualquier vehículo automotor que haya chocado. También los ocasionados por intoxicaciones; esto es, por la ingestión accidental de sustancias venenosas.

     Si bien no todas las personas que sufren accidentes mueren, es frecuente que sus cuerpos o mentes queden dañados temporalmente o de por vida. A pesar de que la definición de accidente indica que es un hecho que sucede por casualidad (fortuito), se ha comprobado que existen ciertas medidas que pueden ayudar a disminuirlos o prevenirlos.

      Las medidas preventivas para la casa y la escuela pueden ser: detectar las zonas y objetos de riesgo; evitar acciones o juegos (empujarse o correr) sobre todo cerca de ventanales, pasillos, escaleras o barandales y guardar o no dejar al alcance objetos o sustancias peligrosas.

      Las principales medidas preventivas en la vía pública son: cruzar por puentes o desniveles peatonales, en las esquinas y en las zonas de cruce para peatones; caminar en las aceras, no circular con bicicletas o motocicletas en calles o avenidas de alta velocidad, usar equipo protector y conocer, respetar y hacer respetar a las señales y agentes de tránsito.

 

 TRASTORNOS DE LA ALIMENTACIÓN Y SUS CARACTERÍSTICAS

Los efectos de una alimentación inadecuada pueden ser muy graves debido a que en la adolescencia tiene lugar un importante crecimiento y desarrollo, como se ha mencionado anteriormente. Para que éstos sean lo más sano posible, es necesario contar con una adecuada cantidad de nutrientes; es decir, alimentarse tratando de combinar, de manera equilibrada, los diferentes grupos alimenticios. Además, es necesario practicar con regularidad alguna actividad deportiva y mantener una autoestima elevada.

Consecuencias

La alimentación inadecuada, ya sea cuando se come en exceso o cuando no se consume la cantidad necesaria de nutrientes, puede ocasionar lo que se conoce como trastornos de la alimentación; esto es, alteraciones graves que tiene una persona en su forma de comer.

     Los dos trastornos más importantes y que surgen con mayor frecuencia en la adolescencia son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa.

Anorexia nerviosa

Es común que las personas que padecen esta enfermedad sientan temor de aumentar de peso, aun las que son muy delgadas. Ese temor se debe a que perciben el tamaño y la forma de su cuerpo de una manera diferente a como lo hacen las personas sanas. Por esta razón, voluntariamente dejan de comer y, aunque bajen de peso y disminuyan su talla, siguen teniendo un miedo intenso de convertirse en obesas. A pesar de que cualquier persona puede padecer anorexia nerviosa, se ha visto que afecta con mayor frecuencia a las mujeres jóvenes entre 14 y 18 años, aunque puede afectar a niñas y mujeres de cualquier edad.

     Características

     El comportamiento de las personas anoréxicas es similar:

  • La mayoría de sus pensamientos y preocupaciones están relacionados con la comida.
  • Coleccionan recetas de cocina o almacenan alimentos.
  • Utilizan purgantes (medicamentos que aceleran la evacuación) o diuréticos (medicina que favorece la expulsión de orina).
  • Se provocan vómito después de comer.
  • Hacen ejercicio de manera desmedida (sobre todo después de haber comido en exceso).

     Además de las características citadas, con frecuencia se alejan de los demás, tienen un estado de ánimo deprimido, sufren de insomnio (no pueden dormir) y pierden el interés por la sexualidad.

     Se ha comprobado que este desorden provoca en las mujeres, entre otras cosas, alteraciones en su ciclo menstrual; por ejemplo: sufren de retraso hasta por tres ciclos continuos y se piensa que esto sucede como consecuencia del grado de desnutrición.

     Es importante mencionar que, aproximadamente, 10% de las personas que padecen anorexia nerviosa muere por las siguientes causas:

  • Inanición (debilidad causada por la falta de comida)
  • Suicidio
  • Desequilibrio químico del cuerpo

     Por todas las implicaciones y consecuencias que tiene esta enfermedad, es aconsejable que las personas anoréxicas acudan a un centro especializado en salud mental, ya que el tratamiento es muy complicado.

Bulimia nerviosa

     El otro trastorno de la alimentación es la bulimia nerviosa. Las personas que padecen esta enfermedad se caracterizan por comer de forma excesiva. La mayoría de las veces, la cantidad de alimentos que ingieren es superior a la que consumirían las personas sanas en las mismas circunstancias y tiempo. Al igual que sucede con la anorexia, la bulimia es más frecuente en mujeres, sobre todo en la población femenina comprendida entre los 16 y los 30 años. Los enfermos de bulimia nerviosa son personas que tienen una autoestima muy baja.

     Características

     La cantidad y forma en que los bulímicos consumen alimentos es desmedida, porque no controlan sus impulsos. Esto puede deberse a que les resulta muy difícil evitar esos atracones o ya que una vez que empiezan a comer les cuesta mucho trabajo terminar.

     Esos comelitones provocan angustia y culpa a los enfermos. Por ello, buscan la manera de compensarlo, ya sea provocándose vómito, ayunando en forma excesiva o utilizando laxantes o diuréticos.

     A pesar de que el futuro de las personas bulímicas no es tan malo como el de las anoréxicas, su calidad de vida se deteriora totalmente. Por ello necesitan atención médica especializada.

     Es importante mencionar que tanto la anorexia nerviosa como la bulimia nerviosa son enfermedades que se pueden curar. Para esto es necesario identificar sus síntomas y buscar ayuda profesional especializada a tiempo; de lo contrario, la persona enferma podría sufrir daño severo e irreversible.

 

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