EL GÉNERO HUMANO

A lo largo de la historia, hombres y mujeres han tratado de responder a preguntas relacionadas con su naturaleza. Desde la aparición de los primeros grupos sociales se dieron cuenta de que eran diferentes del resto de los seres vivos porque eran capaces de pensar, organizarse, modificar su entorno, fabricar herramientas, entre otras cosas.

     Como resultado de largos años de investigaciones, análisis y reflexiones, se sabe que la humanidad está determinada por la interacción de su base biológica y su situación social. Esto significa que los humanos –aunque son parte de la naturaleza y se rigen por sus leyes–, son los únicos seres vivos que tienen conciencia de ello, por esta razón buscan la manera de trascender.

     Por ejemplo, al igual que todo ser vivo, el humano cumple un ciclo vital: nace, crece, se reproduce y muere; sin embargo, en su vida no se limita a cubrir ese ciclo, además busca relacionarse con otros seres humanos, mejorar sus condiciones de vida, vivir de acuerdo con ciertos valores y dejar huella.

     Esto se refleja en esta cita de Pascal: El género humano es un hombre que no muere jamás y se perfecciona de manera constante, lo cual hace referencia a que a su paso va dejando una herencia cultural e histórica. Decir que se perfecciona continuamente significa que el humano se esfuerza por vivir valores, como el amor y la libertad; así como por convivir de manera armoniosa. Un ejemplo es que en muchos países se ha instaurado la democracia como forma de vida y consagrado la libertad como uno de los derechos universales de la humanidad.

Las cualidades y valores hacen al hombre ser humano

Algunas de las cualidades que caracterizan a hombres y mujeres, son: inteligencia, juicio, pensamiento, análisis, comunicación, afectividad, libertad, creatividad, sexualidad, individualidad, vida en comunidad y sentido de la justicia.

     Por su parte, algunos valores que motivan y dan sentido a la vida son: libertad, amor, justicia y igualdad.

     Así como los humanos poseen cualidades y valores que les humanizan, existen también manifestaciones y afectos negativos que se lo impiden. Algunos son: odio, maldad, esclavitud, racismo y xenofobia.

 

 EL HUMANO, UN SER LIBRE CAPAZ DE DECIDIR

A pesar de que la libertad es una cualidad humana que permite a hombres y mujeres decidir sus actos y sus vidas en beneficio propio y de los demás, en algunas ocasiones ha sido mal entendida; por ejemplo: hay personas que piensan que la libertad es hacer todo lo que se desea; otras consideran que ésta no existe y nunca ha existido.

     Para darle verdadero sentido a la libertad se debe reflexionar sobre lo siguiente: los humanos no sólo viven movidos por las fuerzas biológicas propias de su especie, sino que aprenden a vivir, ya que poseen capacidad de elegir entre las alternativas que se les presenten. Decidir no es elegir al azar, es pensar, reflexionar, prever ciertas consecuencias y ser responsables de los propios actos. Esto significa que aprenden a ser libres en la medida que ejercen la responsabilidad.

     La capacidad de elegir no es la misma en todos los individuos y todas las circunstancias. Ya que no son libres de elegir todo lo que quieran, sólo pueden escoger entre cierto número de alternativas; por ejemplo: si ahora en este momento cualquier mexicano o mexicana quisiera irse de vacaciones a Japón es libre de hacerlo, pues según el Artículo 13 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos toda persona tiene derecho a circular libremente. Sin embargo, si el dinero que tiene no le alcanza, entonces, no se puede hacer lo que quiere; por tanto, se debe reflexionar acerca de sus verdaderas alternativas.

El valor de la libertad

En síntesis, aun cuando la libertad es una de las cualidades y valores característicos de la naturaleza humana, esto no quiere decir que los individuos pueden ir por la vida haciendo lo que quieran, ya que a pesar de que la libertad es fundamental para la realización humana, puede estar limitada por ciertas situaciones físicas, sociales, económicas, culturales o políticas. Entonces el límite de la libertad, puede ser el equilibrio entre el bien personal y el bien común; es decir, procurar que todos ejerzan sus derechos de forma equitativa. Unas de las vías más efectivas para llegar a él son el diálogo y el establecimiento de normas.

La libertad en la Constitución

En una sociedad hay muchas personas e intereses que demandan la necesidad de regular el ejercicio de la libertad. En México el encargado de cumplir esta tarea es el Estado, ya que –entre sus principales deberes– están reconocer y respetar la libertad de cada individuo vigilando que con ello no se afecten los derechos y el desarrollo de la población.

     Algunos artículos constitucionales en los que se regula claramente el ejercicio de la libertad son:

Artículo 5. Se relaciona con la libertad de elección de profesión, industria, comercio o trabajo.

Artículo 6. Instituye la libertad de expresión de ideas.

Artículo 7. Establece la libertad de imprenta y publicación.

Artículo 9. Expresa la libertad de asociación.

Artículo 10. Otorga derecho a los habitantes del país a poseer armas en su domicilio para su seguridad y legítima defensa.

Artículo 11. Determina la libertad de tránsito dentro del territorio nacional.

Artículo 24. Declara la libertad de creencias religiosas.

La libertad es responsabilidad

Volviendo al tema de las decisiones y responsabilidades, la naturaleza humana permite tener poder de decisión llamado libertad, a través del cual se da sentido a la vida.

     Guste o no, en gran medida los humanos deciden lo que hacen o dejan de hacer con su vida. Aunque no en todos los casos sea agradable aceptar la responsabilidad de lo que deciden, sobre todo cuando las cosas salen mal o no quieren hacer algo que requiere esfuerzo.

     Esto es que las decisiones individuales, de una u otra forma, marcan el curso, el sentido y la historia de la vida personal y la de los demás.

 

 

 

 

 

 

 

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