• La intención de la oración

 

 LA INTENCIÓN DE LA ORACIÓN

Por la intención del hablante, las oraciones se pueden clasificar en interrogativas, declarativas, exclamativas e imperativas.

Oraciones interrogativas

Expresan, en forma de pregunta, algo que se desconoce. Se escriben entre signos de interrogación (¿?).

     Ejemplos:

¿Cómo puedo saber si le gustó a esa muchacha?

¿A qué hora nos dan el resultado del examen?

¿Dónde está el amor de mi vida?

¿Vas a regresar temprano?

     Estas oraciones pueden plantearse de dos maneras: directa o indirectamente.

     Ejemplos:

Directa: ¿Cómo puedo saber si le gustó a ese muchacho?

Indirecta: Me gustaría saber si le gustó a ese muchacho.

Directa: ¿A qué hora nos dan el resultado del examen?

Indirecta: Me gustaría saber a qué hora nos dan el resultado del examen.

Oraciones declarativas

Son las que informan, afirman o niegan algo.

     Ejemplos:

Julio baila frenéticamente.

Mañana reparo la bicicleta.

Oraciones exclamativas

Expresan sorpresa, admiración, expectación. Para escribirlas se utilizan los signos de admiración (¡!).

     Ejemplos:

¡Cuánto amé a esa mujer!

¡Corre, que cierran la puerta!

¡Caramba, se descompuso el auto!

Oraciones imperativas

Expresan ruego, prohibición o mandato. También se les llama oraciones exhortativas.

     Ejemplos:

Ni se te ocurra llegar tarde.

¡Cállate!

Marcelo, ven acá.

El amor maternal 

(Fragmento)

Cierta vez una zorra que caminaba por un camino se distrajo por seguir una agachona, y cuando acordó ya se había alejado, y cuando volvió ya no encontró a su hijo el zorrito que le seguía, y se puso a llorar.

     Pero viendo que nada ganaba con llorar, se fue anda y anda, y a cada animal que encontraba le preguntaba:

¾ Dime, hermano lobo ¿no encontraste acaso a mi hijo que se ha perdido?

Y el lobo le contestaba:

¾ No lo he visto, hermana zorra.

Así pasaron varios animales hasta que acertó a pasar un coyote y entonces la zorra le dijo:

¾ Dime, hermano coyote, ¿no has visto acaso a mi hijo que se ha perdido?

El coyote aguzó las orejas, se paró y le dijo:

¾ ¿Cómo es tu hijo, hermana zorra?

Y la zorra le contestó:

¾ Es blanco, tiene el hociquito de ámbar, los ojitos azules, la piel de terciopelo, la cola afelpada, las orejitas de ante, las patitas de seda...

¾ ¡Hum! ¾ dijo el coyote¾ el que yo he visto morir, hermana, era un zorro legañoso, pitañoso, con las orejas gachas, el hocico sucio, la cola pelada, y tan flaco que apenas podía tenerse en pie de pura hambre...

¾ ¡Ay, ay! ¾ gimió la zorra¾ ¡Ése es mi hijo!

¾ ¡Oh, pues como tú me dijiste que tu hijo era muy bello!

¾ Pero hermano coyote, replicó la zorra entre sollozos, ¿qué no sabes que para una madre no hay hijo feo?

Poema náhuatl

     Clasificando las palabras subrayadas del poema anterior, se tiene que:

El coyote aguzó las orejas

Es declarativa

¿Cómo es tu hijo, hermana zorra?

Es interrogativa

¡Ése es mi hijo!

Es exclamativa

Dime, hermano lobo

Es imperativa

 

 

 

 

 

 

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