CARACTERES SEXUALES PRIMARIOS Y SECUNDARIOS

Los caracteres sexuales primarios son los órganos genitales. Analizándolos se puede distinguir el sexo de un individuo en particular, y estos caracteres están presentes desde el nacimiento.

Los caracteres sexuales secundarios son los que se manifiestan hasta que el organismo llega a Ia madurez sexual y los órganos genitales comienzan a funcionar. La aparición de estos caracteres indica que el individuo cuenta ya con la capacidad para reproducirse.

Los caracteres sexuales secundarios empiezan a manifestarse cuando las hormonas actúan sobre ciertos tejidos. Éstos responden con cambios funcionales y anatómicos. Lo anterior otorga las diferencias que distinguen a los hombres y las mujeres.

En los animales, los caracteres sexuales secundarios pueden comprender:

  1. La posesión o no de ciertos órganos. Por ejemplo, los grillos hembra carecen del aparato sonoro que caracteriza a los machos; algunas aves macho presentan cresta y espolones que no tienen las hembras; el venado macho tiene cornamenta; el león, una melena de Ia que carecen las hembras.

  2. Mayor desarrollo de algunas partes del cuerpo. Por ejemplo, el plumaje del pavo real macho es mucho más grande y vistoso que el de Ia hembra.

  3. Diferencia de Ia talla. Algunas veces el macho es más corpulento, como en el caso de las focas. Otras, las hembras alcanzan un mayor tamaño que los machos como en el caso de las garrapatas y algunos gusanos.

En cuanto a Ia especie humana, los caracteres sexuales secundarios son los siguientes:

En el hombre:

  • Crecimiento del vello axilar y púbico

  • Aparición de bigote y barba

  • Crecimiento de Ia cintura escapular (distancia entre los hombros)

  • Aumento del grosor de los músculos

  • Cambio en el timbre de Ia voz hacia tonos más graves

En Ia mujer:

  • Crecimiento del vello axilar y púbico

  • Crecimiento de los senos o glándulas mamarias

  • Crecimiento de Ia cintura pélvica (caderas)

  • Distribución de los depósitos de grasa

  • Músculos menos desarrollados

Estos caracteres se manifiestan a partir de Ia pubertad, periodo de Ia vida en el que el ser humano se hace apto para reproducirse.

MADUREZ SEXUAL

La pubertad ocurre, por lo general, entre los 12 y 15 años de edad, aunque estos límites varían dependiendo del clima y Ia constitución física, entre otras cosas.

Durante Ia pubertad, Ia hipófisis o glándula pituitaria, los ovarios y los testículos secretan gran cantidad de hormonas.

Por tanto, en esta etapa hay un gran desarrollo físico y mental, y pueden presentarse trastornos emocionales debido a los cambios físicos y fisiológicos que se tienen.

En las mujeres aparece el primer sangrado menstrual, conocido como menarquia, que indica que el útero desde ese momento puede recibir o implantar un óvulo fecundado.

En el hombre aparecen las primeras eyaculaciones en forma de emisiones nocturnas de semen durante el sueño.

La actividad de las hormonas produce cambios conductuales en los individuos; es una etapa de inestabilidad emocional que pasa conforme Ia persona va madurando y alcanza un nuevo equilibrio.

En Ia especie humana, durante Ia pubertad el aparato reproductor madura tanto anatómica como fisiológicamente, pero todavía no se desarrollan en su totalidad los procesos psicológicos relacionados con los sentimientos, Ia voluntad y el pensamiento abstracto.

De aquí la importancia de una educación sexual adecuada que impida embarazos en adolescentes, por cuya edad aún son incapaces de comprender Ia gran trascendencia que entraña engendrar un hijo.

Con Ia pubertad, también comienza Ia adolescencia, que es una etapa en Ia que se tienen cambios biológicos, psicológicos y sociales, los cuales conceden llegar a Ia etapa adulta.

En la adolescencia se llega a la madurez sexual, por lo que es muy importante tener una actitud responsable en el ejercicio de la sexualidad.

ÓRGANOS SEXUALES Y SU FUNCIÓN GENERAL

Aparato reproductor masculino

El aparato reproductor masculino tiene las siguientes partes:

  • Testículos

  • Conductos deferentes y próstata

  • Pene

Aparato reproductor masculino.

Los testículos se encuentran localizados en un saco epitelial laxo llamado escroto. Tienen dos tipos de tejido que efectúan funciones diferentes:

  1. Los tubos seminíferos, donde se forman los espermatozoides o gametos masculinos.

  2. Las células intersticiales, donde se elabora Ia hormona sexual masculina llamada testosterona.

La testosterona regula las características genitales, físicas, psíquicas y fisiológicas propias del sexo masculino.

Cada testículo está compuesto de dos elementos: una glándula (el testículo en sí) y detrás de ésta se halla un tubo largo enrollado densamente que recibe el nombre de epidídimo.

Los espermatozoides que produce cada testículo permanecen en el epidídimo durante unas tres semanas, y en este tiempo maduran. Luego pasan al vaso deferente y vesícula seminal para su almacenamiento; si no se eyaculan, los espermatozoides se desintegran gradualmente y son reabsorbidos por el cuerpo. La próstata es una glándula que rodea Ia parte inicial de Ia uretra. A ella llegan el conducto deferente por dentro y Ia vesícula seminal por fuera.

Esta glándula secreta un líquido que facilita el transporte de los espermatozoides y estimula su movimiento activo después de haberse eyaculado.

El pene es el órgano de Ia copulación del hombre y permite introducir los espermatozoides al interior de Ia vagina. Dentro del pene se encuentra Ia uretra, que es el conducto por el que se expulsa Ia orina y también el líquido seminal. Este último está formado por los espermatozoides y por secreciones de Ia próstata y Ia vesícula seminal.

Rodeando a Ia uretra se encuentra un tejido eréctil y esponjoso, el cual está lleno de pequeños vasos sanguíneos, que se llenan de sangre a presión elevada en el pene erecto.

Aparato reproductor femenino

El aparato reproductor femenino consta de:

Dos ovarios, dos oviductos o trompas de Falopio, un útero o matriz, Ia vagina y Ia vulva.

Los ovarios se hallan entre los principales órganos femeninos de Ia reproducción; al igual que los testículos cumplen dos funciones:

  1. Producción de óvulos o gametos femeninos.

  2. Secreción de hormonas femeninas, principalmente estradiol y progesterona.

Aparato reproductor femenino.

Los ovarios se hallan conectados con el útero por medio de un tubo de 10 a 12 cm de longitud llamado trompas de Falopio; en estas trompas se lleva a cabo Ia fecundación del óvulo por medio de los espermatozoides. Las trompas poseen en su interior unos cilios en constante movimiento hacia el útero.

Si el óvulo no ha sido fecundado, se expulsa del útero junto con el endometrio uterino (cara interna del útero) lleno de sangre; a este proceso biológico se le conoce como menstruación.

El útero es un órgano hueco que tiene paredes gruesas compuestas de músculos contráctiles muy poderosos. Asimismo, su forma es semejante a la de una pera, con un estrechamiento en Ia parte media que lo divide en dos partes, Ia superior llamada cuerpo y Ia inferior llamada cuello.

El útero es el órgano de Ia gestación que sirve de receptáculo al óvulo después de Ia fecundación. En el extremo inferior del útero existe un cuello estrecho llamado cérvix, que conduce a Ia vagina.

La vagina es un conducto músculo membranoso en forma de cilindro aplanado por detrás, sus paredes son elásticas. Es el órgano femenino de Ia copulación.

Delante de Ia vagina se halla Ia uretra, tubo por el que desciende Ia orina.

Debajo de Ia vagina se encuentra Ia vulva, que representa los órganos genitales externos de Ia mujer. Se compone de formaciones labiales, de espacio interlabial y de un órgano eréctil.

En el espacio interlabial se encuentran el meato urinario y el orificio inferior de Ia vagina, estrechado en Ia mujer virgen por el himen.

El órgano eréctil es el clítoris, homólogo del pene masculino, aunque de dimensiones muy reducidas con relación a éste.

 

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