Al dividir una unidad entera en partes iguales, cada parte se llama fracción común.

     Las partes de un entero se nombran según el número de veces en que se divida dicho entero. Por ejemplo, si se divide en dos (a la mitad), se llaman medios; si se divide en tres se llaman tercios o en cuatro se les llama cuartos.

     En la vida cotidiana frecuentemente usamos las fracciones para repartir o medir; veamos algunos ejemplos.

     Tenemos 8 zapatos y hay que guardarlos en 4 cajas ¿Cuántos zapatos irían en cada caja?

     Tendríamos que en cada caja irían dos zapatos.

     Si tenemos que usar un tercio de un listón que mide 14.5 cm, ¿cuánto medirá cada tercio?

     Si se divide en tres partes este listón, cada fracción será de 4.83.

     Si se divide en cinco partes el mismo listón:

     Cada parte medirá 2.9 cm.

     También las fracciones sirven para dividir superficies, por ejemplo:

     Un señor compró un terreno y quiere destinarlo como huerta, pero necesita que alguien le ayude a fraccionarlo. Él piensa a elaborar un croquis del terreno, coloreando las partes según el color de lo que sembrará: árboles frutales y verduras.

     Por lo pronto, dividió en cuartos el terreno y un cuarto lo asignó a naranjos.