La traición de Victoriano Huerta provocó que diferentes grupos revolucionarios se levantaran en armas contra él. Venustiano Carranza, que entonces era gobernador de Coahuila, encabezó uno de los ejércitos revolucionarios más poderosos: el Constitucionalista. En 1914, el ejército Constitucionalista venció a Huerta y lo obligó a renunciar, entonces Carranza fue nombrado presidente interino, es decir, por un tiempo en lo que se realizaban elecciones en el país.

A pesar de que Carranza era el primer jefe del ejército Constitucionalista, tuvo importantes diferencias con los dos importantes jefes revolucionarios: Francisco Villa y Emiliano Zapata, con quienes tuvo enfrentamientos armados y por ello se vio obligado a trasladar su gobierno a diferentes lugares del país. Después de muchas batallas, Carranza logró derrotar a sus enemigos y en agosto de 1915 ocupó nuevamente la capital.

En 1916 Carranza convocó a elecciones para diputados, mismos que formarían el Congreso Constituyente. Dicho Congreso tuvo la tarea de revisar la Constitución de 1857 y reformarla de acuerdo con las necesidades que en ese momento tenía el país.

El Congreso se reunió en Querétaro a finales de 1916 y el 5 de febrero de 1917 dio a conocer la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos (misma que actualmente nos rige). Algunos de sus principios fundamentales están reflejados en los artículos 1º (de las garantías de las personas), 3º (sobre la educación), 27 (relativo a las propiedades del estado) y 123 (acerca de los trabajadores).