Cada una de las entidades que conforman al país tienen su propia historia relacionada en forma directa a la del resto de la nación.

Por ejemplo, Tamaulipas antes de la conquista fue habitada por diferentes tribus, siendo la más importante la huasteca.

Existen restos de esta civilización en diversos municipios de la entidad, especialmente en los del sur; sin embargo los indígenas no se sometieron a los invasores, lo que produjo su desintegración y exterminio. Posteriormente, al desarrollarse la colonización, Tamaulipas sería conocido como Nuevo Santander.

Los tamaulipecos participaron activamente en el movimiento de Independencia; años más tarde libraron numerosas batallas y apoyaron la autonomía del país durante la Revolución mexicana; también apoyaron al presidente Lázaro Cárdenas en su disposición de expropiar el petróleo, lo cual benefició grandemente al estado, que es productor de este hidrocarburo.