Todo en la naturaleza está en movimiento, las plantas, los animales y las personas se pueden mover, la diferencia es cómo lo hacen y qué partes del organismo intervienen para lograrlo.

En las plantas es más difícil apreciar el movimiento, porque se mueven muy lentamente.

Ellas mueven sus raíces para buscar agua en las capas del suelo; también las flores, como los girasoles, se mueven buscando la luz del Sol.

Una maceta cerca de una ventana, después de unos días dirige sus ramas hacia donde entra la luz.

También hay flores que se cierran cuando empieza a oscurecer y se abren cuando sale el Sol.

Un caso sorprendente es el de las plantas carnívoras que atraen a las moscas y otros insectos para obtener sus nutrimentos. Cuando el animal se acerca, la planta se cierra y lo atrapa para digerirlo.

Los animales se mueven en busca de su comida, para refugiarse y también para jugar.

Algunos animales caminan o se arrastran, otros corren, algunos vuelan y otros pueden nadar.

Cada uno tiene estructuras especiales que le servirán para sobrevivir en el medio donde habitan.

Un pez, tiene forma alargada y la superficie lisa para oponer menor resistencia al agua y desplazarse mejor en ella; además tiene aletas que actúan como remos para poder nadar de un lado a otro siguiendo distintas trayectorias.

 

En algunos animales terrestres existen estructuras especializadas para dar movimiento si están en el agua.

Las patas de los patos no tienen los dedos libres, sino que están unidos por una piel especial llamada membrana, para que cuando naden, les sirva como una aleta y puedan desplazarse mejor.

Las patas de los animales trepadores están diseñadas para sostenerse en los troncos sin que se resbalen, además tienen uñas especiales que ayudan a sostenerse y no caer.

Las serpientes aunque no tengan extremidades logran desplazarse rápidamente por los movimientos de sus músculos, que actúan como resortes que se contraen y se dilatan.

 

Las personas han tomado como modelo las estructuras y cuerpo de los animales para construir mejores medios de transporte, es innegable el parecido que hay entre una ballena y el submarino o entre el albatros y el avión.

Al igual que los animales, también el ser humano tiene la capacidad de moverse.

Hay movimientos en el interior del cuerpo que trabajan sin que intervenga la voluntad; el estómago logra digerir los alimentos sin pedírselo y la respiración casi no se nota.

 

Esos movimientos que se realizan independientemente de la voluntad se llaman movimientos involuntarios.

En cambio hay otros movimientos que controlamos y que hacemos cuando queremos, por ejemplo: escribir, lanzar una pelota o correr. Esos movimientos son los voluntarios.

Para que se logre el movimiento, el cuerpo humano tiene un sistema, llamado sistema locomotor, el cual está formado por los músculos, los huesos y las articulaciones.

 

Los huesos forman parte del sistema óseo y son la parte pasiva del movimiento, y los músculos que pertenecen al sistema muscular, la activa. Se les dice así porque los huesos sólo pueden moverse con ayuda de los músculos.

Un hueso se une a otro por medio de las articulaciones; las articulaciones son como las bisagras de las puertas. Para disminuir la fricción en las articulaciones, están los cartílagos que actúan como lubricantes.

Algunas articulaciones se mueven más que otras, por ejemplo las de los dedos, la muñeca, el codo o la rodilla.

Los músculos son elásticos y resistentes. Para moverse se contraen y estiran como si fueran una liga. Un músculo se une a otro por medio de los ligamentos, que son una especie de cordones muy resistentes.

Para fortalecer al aparato locomotor es necesario llevar una buena alimentación, dormir bien y hacer ejercicio.

Algo muy importante es tener una buena postura al sentarse y caminar, así se evitará la deformación de los huesos y dolores.

También se debe evitar cargar cosas demasiado pesadas, como la mochila llena de libros, pues daña la espalda.

Para levantar algo pesado, es necesario agacharse y flexionar las piernas para que el trabajo lo hagan éstas y no la espalda.