En la naturaleza se encuentran muchas cosas: plantas, animales, agua, aire, tierra, minerales... ; todos esos elementos aprovechados para vivir y satisfacer las necesidades humanas se llaman recursos naturales.

El agua para beber, el aire respirable, las plantas que sirven de alimento y hasta los animales de compañía, son parte de la naturaleza.

Los recursos naturales se agrupan en dos categorías: los renovables y los no renovables.

Los recursos naturales renovables son aquellos que se van reponiendo o recuperando de forma natural: el agua, el aire o los animales son ejemplos de ellos.

Los recursos no renovables son los que al irse usando se acaban, o los que tardan miles de años en recuperarse, por tanto se van agotando. Son ejemplos de este tipo el petróleo y los minerales (oro, plata, fierro, cobre, y otros).

Es nuestra obligación cuidar y aprovechar racionalmente los recursos, ya sea los renovables o los no renovables, porque la manera en que se exploten permitirá que las generaciones futuras puedan seguir gozando de sus beneficios.

Los árboles de los bosques son recursos renovables porque a través de la reproducción cada año nacen nuevas plantas que, al crecer, se convertirán en árboles. Sin embargo, si se talan todos los árboles, será muy difícil que el bosque se recupere a pesar de ser un recurso renovable.

En el caso de los recursos no renovables, la explotación debe hacerse con mayor cuidado, porque si se desperdician llegará el día en que ya no se pueda contar con ellos.

México es un país rico en recursos renovables y no renovables. En su territorio se encuentran muchos yacimientos petrolíferos y minas de las que se obtienen plata, oro, cobre y otros minerales importantes.

En cuanto a los recursos renovables, el país posee grandes extensiones de mar a lo largo de las costas, ríos, lagos y lagunas, además de flora y fauna abundantes.

México está entre los doce países con mayor variedad en especies de plantas y animales: ocupa el primer lugar en el mundo en cuanto a la diversidad de reptiles; el segundo en mamíferos, y el cuarto en plantas y anfibios.

Además muchas de esas especies son exclusivas de México, es decir, que no existen en ningún otro país del mundo, por lo tanto, si son destruidas o agotadas, no sólo desaparecerán de México, sino de todo el planeta.

En el mapa se localizan los principales recursos naturales del país.