Viajar y comunicarse con el resto del mundo son actualmente actividades comunes entre las personas que vivimos en México. Sin embargo, esto no sería posible si no existieran los medios de comunicación y las vías de transporte, como las carreteras, autobuses, aviones, barcos y ferrocarriles; ni medios de comunicación como los telégrafos, el fax, el correo, el teléfono, las computadoras y los satélites.

La utilidad de estos medios va más allá del simple hecho de comunicarnos y de viajar. Los medios de transporte permiten trasladar mercancías y alimentos de los más diversos tipos a los lugares más alejados, incluso a otros continentes.

De igual manera, los medios de comunicación sirven para que muchas personas se mantengan en contacto con sus parientes o amigos que viven en otras partes del mundo, o bien, para que muchas empresas e instituciones intercambien información o hagan negocios con otras.

Con el avance de la tecnología, durante las últimas dos décadas se han reducido drásticamente los tiempos de transmisión de información a distancia. Por ejemplo, a través de satélite y de la red mundial Internet en un minuto se puede enviar o recibir información desde prácticamente cualquier parte del mundo a un costo muy bajo. De igual forma, mandar un documento de cuarenta páginas a Washington (en los Estados Unidos de América), puede tardar cinco días y costar más de cien pesos; por correo electrónico a través de Internet tarda dos minutos, cuesta aproximadamente dos pesos y lo pueden recibir un gran número de personas al mismo tiempo sin que el costo aumente.