En todas las sociedades del mundo se realizan una serie de actividades económicas para producir y transformar lo que necesitan para vivir. Para llevar a cabo estas actividades se requieren recursos naturales, tecnología, dinero y trabajo. De los cuatros factores mencionados se deriva el avance tecnológico de un pueblo, dando lugar a su bienestar social. La industria es uno de los mejores indicadores del desarrollo económico de un país. Las principales concentraciones industriales se localizan en los Estados Unidos de América, Japón y Europa Occidental.

Los países, de acuerdo con su desarrollo económico, se pueden dividir en tres grupos: países desarrollados, como los Estados Unidos de América, Canadá, Francia y Alemania; países con desarrollo medio, como México; y países de bajo desarrollo, como India y Etiopía.

Los países considerados como potencias económicas son: Alemania, Bélgica, Canadá, los Estados Unidos de América, Francia, Italia, Japón, Países Bajos, Reino Unido, Suecia y Suiza. Estos países están dentro del grupo de los más desarrollados.

Esa distinción se hace principalmente con base en el avance de la ciencia y tecnología del país y el nivel de vida de la población. El nivel de vida es la estimación de la riqueza y prosperidad de la población de un país, el cual se da en función de los bienes materiales que posee, los ingresos monetarios, y los bienes de consumo que puede adquirir con esos ingresos; esto es, qué puede comprar un trabajador con el salario que recibe.

Algunos factores con los que se determina el grado de independencia o de dependencia de una nación son el grado de alfabetización de la población adulta y la esperanza de vida que tiene una persona al nacer, debido a que esto refleja la calidad de vida de una población determinada.

Por ejemplo, los niveles de vida de Australia, Reino Unido, Japón y los Estados Unidos de América son de los 10 más altos del mundo, mientras que los de India, Bangladesh y Etiopía son de los más bajos que existen.