Se llama narración a todo relato de hechos verdaderos o fabulosos. Una narración se compone de una introducción, un desarrollo, un clímax y un desenlace.

Para enriquecer su contenido, el escritor se auxilia de diversos elementos como pueden ser la elaboración de un buen argumento, la caracterización de los personajes, y la creación de una atmósfera.

Una narración  será más rica estre más detalles tenga, entre más minuciosa sea. Los siguientes párrafos dan ejemplo de cómo se enriquece una narración.

 

Párrafo 1

“Estaba pensando la niña en ponerse a recoger margaritas, cuando pasó corriendo un conejo que gritaba:

--¡Cielos! ¡Llegaré retrasado!

Pasó un reto antes de que Alicia se diera cuenta de lo que pasaba. Luego se levantó y empezó a seguir al conejo.”

 

Párrafo 2

“Estaba pensando  la soñadora niña en ponerse a recoger margaritas para tejer con ellas una guirnalda, cuando, de improviso, pasó corriendo un conejo que llevaba un reloj en la mano y gritaba:

--¡Cielos!¡Llegaré retrasado!

Pasó un buen rato antes de que Alicia se diera cuenta de lo que pasaba. Luego se levantó, como movida por un resorte, y empezó a seguir al conejo.”

En un cuento o novela siempre aparecen  personas o animales que realizan las acciones, e éstos se les llama personajes. Los personajes no tienen que ser humanos, pueden ser animales, y éstos pueden presentar un comportamiento similar al de los humanos, como ocurre en las fábulas.

El autor de un cuento puede presentarnos a los personajes de muchas formas, por ejemplo, diciéndonos claramente cómo era el personaje, qué le gustaba o cómo vestía. A esta forma se le llama caracterización directa. Pero también puede darnos los elementos de la forma de ser del personaje gracias a las acciones que realiza, entonces se trata de una caracterización indirecta.

Los personajes son una parte muy importante de los cuentos. Muchas veces los personajes nos dan la clave de la narración gracias a su caracterización.

Al escribir en pocas líneas la historia de una narración, estamos resumiendo el argumento de la misma. Obviamente, el argumento debe ir muy relacionado con los personajes, éstos deben ser capaces de realizar las acciones del argumento.

El argumento se compone de la introducción o planteamiento, el desarrollo y el clímax o desenlace.

Todos estos elementos constituyen la atmósfera, que es algo así como el entorno en el que se desarrollan las acciones y es apoyado por el tiempo y el clima, por ejemplo, las historias de terror suelen situarse a media noche, en medio de una tormenta, en una casa abandonada, pues así acentúan el miedo. El escritor, también se puede valer de otros elementos en su narración como puede ser el narrador.

El narrador testigo puede contar la historia usando la tercera persona (singular: él; plural: ellos). El narrador que también es personaje puede escribir usando la primera persona (singular: yo). Un ejemplo del narrador testigo lo encontramos en el siguiente fragmento de Fantasmas escolares, de Achim Bröger.

—Mira, niños humanos en nuestra escuela —cuchicheó Toni.

—¡Qué extraño! —susurró Alfredo—. Siempre creí que la escuela se quedaba vacía durante el día... Hermanita, es la primera vez que vemos niños humanos. Se cuentan cosas sorprendentes sobre ellos. Y además, ellos tampoco nos han visto nunca. (...)

—¿De dónde saliste? —preguntó la maestra.

— De allá —respondió Toni, señalando la última banca de la fila (...)

La maestra no sabía qué decir... Trataba de recordar:

“¿Me dijo la directora que recibiría dos alumnos nuevos? No me acuerdo. Quizás lo olvidé. O tal vez la notificación esté en la Secretaría. Estos niños son muy especiales.”