Llegada la pubertad y como resultado de la acción hormonal, los aparatos reproductores del ser humano adquieren las características necesarias para llevar a cabo una de las funciones más importantes de la naturaleza: perpetuar la especie a través de la reproducción.

 

APARATO REPRODUCTOR MASCULINO

El aparato reproductor masculino cumple dos funciones muy importantes: producir los gametos masculinos o espermatozoides y depositarlos en el aparato reproductor femenino.

Los espermatozoides son células muy pequeñas formadas por cabeza, cuello y cola.

En la cabeza se encuentra el núcleo celular que contiene la información genética que se transmitirá al hijo; el cuello proporciona la energía, y la cola o flagelo el movimiento necesario para que el espermatozoide recorra el aparato femenino en busca del óvulo.

Durante la adolescencia, aproximadamente entre los 10 y 14 años, los testículos empiezan a producir espermatozoides, los cuales salen del cuerpo mediante la eyaculación.

Es normal que durante la adolescencia, principalmente en la noche, los muchachos empiecen a tener las primeras eyaculaciones, a las cuales se les denomina poluciones. Esta función señala el inicio de la maduración del aparato reproductor.

Los órganos que integran al aparato reproductor masculino son externos e internos.

 

Los externos son los testículos y el pene; los internos son la uretra, las vesículas seminales, la próstata y los conductos deferentes.

  • Los testículos son dos glándulas de forma ovoide, localizadas en el interior de una bolsa de tejido suave llamada escroto. En su interior se encuentran los túbulos seminíferos donde se forman los espermatozoides. Como los espermatozoides son células muy delicadas, necesitan estar a una temperatura menor a la del resto del cuerpo, por ello se encuentran aislados en el escroto.
  • El pene es el órgano encargado de depositar las células sexuales en el aparato femenino. En su parte interna se localiza un conducto llamado uretra, por donde expulsa la orina y un líquido blanquecino llamado semen que contiene los espermatozoides. La punta del pene presenta un ensanchamiento llamado glande, recubierto por una membrana o prepucio. Esta membrana se puede retirar mediante una operación llamada circuncisión, cuyo propósito es evitar la acumulación de secreciones que puedan provocar una infección.
  • Las vesículas seminales son dos glándulas pequeñas encargadas de formar el líquido seminal, que sirve como medio nutritivo y de transporte para los espermatozoides.
  • La próstata es otra glándula encargada de formar el líquido seminal, que al mezclarse con los espermatozoides da lugar al semen.

 

APARATO REPRODUCTOR FEMENINO

El aparato reproductor femenino lleva a cabo tres funciones fundamentales: produce los gametos femeninos u óvulos, recibe a los espermatozoides y aloja y alimenta al nuevo ser.

Para desarrollar sus funciones, el aparato reproductor femenino cuenta con órganos externos e internos. Los externos forman en conjunto la vulva, y los internos son el útero o matriz, los ovarios y las trompas de Falopio.

  • En la vulva se localiza el orificio de la uretra, que es el sitio por donde se elimina la orina; la vagina donde se depositan los espermatozoides y unos repliegues de piel llamados labios mayores y menores que protegen la zona.
  • Los ovarios son dos órganos ovoides encargados de producir hormonas y las células sexuales u óvulos.
  • El útero o matriz es un órgano en forma de pera. Internamente está recubierto por un tejido, llamado endometrio, que servirá para albergar al bebé durante su desarrollo.
  • Las trompas de Falopio son dos conductos que comunican al útero con el ovario. La unión del óvulo y el espermatozoide, llamada fecundación, se realiza en ellas.
  • La vagina comunica al útero con el exterior y es el conducto encargado de recibir a los espermatozoides durante la relación sexual.

     

La maduración del aparato femenino se lleva a cabo entre los 10 y 12 años de edad, aunque puede haber variaciones sin que éstas impliquen alguna anormalidad.

Una de las funciones que se empiezan a desarrollar en la adolescencia es la aparición del ciclo menstrual, que incluye la maduración de los óvulos u ovulación y la menstruación o regla, que es la preparación de las membranas del útero para el embarazo.

El ciclo menstrual dura aproximadamente 28 días, pero puede ser más largo o más corto, dependiendo de cada mujer.

Ejemplo: si se trata de un ciclo de 28 días, la ovulación ocurrirá a la mitad, entre los días 14 y 15 de iniciada la menstruación.

El óvulo maduro, formado durante ese lapso, tiene dos posibilidades, la primera sería encontrar espermatozoides y entonces ser fecundado para iniciar el embarazo, y la segunda que al no encontrarlos se desintegre junto con la membrana que recubre al útero (endometrio) y todo se elimina en forma de un flujo sanguíneo, originando la menstruación o sangrado menstrual.

Después inicia nuevamente el crecimiento de una célula en el ovario llamada folículo, que al madurar se convierte en óvulo y se repite el ciclo.