Una de las preocupaciones más antiguas del ser humano es saber cómo se originó la vida. En su afán por encontrar una explicación, los científicos de diferentes épocas propusieron algunas teorías basadas en explicaciones mágicas, religiosas y mitológicas, y más recientemente en investigaciones científicas.

 

TEORÍA DEL CREACIONISMO

Dice que la vida fue creada por Dios.

 

 

TEORÍA DE LA GENERACIÓN ESPONTÁNEA

Esta teoría propone que la vida puede surgir de manera repentina a partir de materia orgánica e inorgánica.

Estas ideas fueron aceptadas durante muchos años. Las personas creían, por ejemplo, que de la carne de res nacían gusanos o que de los charcos se originaban ranas; incluso hubo un científico que propuso una receta, en la que decía que si se colocaban granos de trigo con ropa sucia y sudada, al cabo de unos días aparecerían ratones.

Un médico italiano, llamado Francesco Redi, hizo los primeros experimentos para argumentar la falsedad de esta teoría, demostrando que los gusanos no surgían espontáneamente como la gente creía, sino que eran larvas provenientes de huevecillos depositados por moscas.

Él colocó unos trozos de carne en frascos; un frasco lo dejó destapado y al otro lo tapó muy bien, después los dejó al aire libre cerca de una semana, cuando los revisó, notó que en el abierto había gusanos y que en el cerrado no; por tanto, la carne no los originaba, sino que las moscas habían dejado huevecillos en ella y de los huevecillos se habían desarrollado los gusanos.

Aunque la sociedad de ese tiempo aceptó los resultados de Redi, todavía creían que otros organismos podrían aparecer repentinamente. Fue hasta el año 1862, cuando Louis Pasteur realizó nuevos experimentos y a partir de ellos quedó totalmente demostrada la falsedad de esa teoría.

 

TEORÍA DE LA PANSPERMIA

 

A principios del siglo xx, otro científico llamado Svante Arrhenius propuso que la vida había llegado a la Tierra en forma de bacterias, procedente del espacio exterior, de un planeta en el que ya existían.

A esta teoría se le pueden poner dos objeciones: la primera, que no explica cómo se había formado la vida en ese planeta ficticio y segunda, que sería imposible que cualquier forma de vida lograra atravesar la atmósfera de la Tierra sin quemarse, porque se ha comprobado que cuando llega a penetrar algún meteorito en el planeta, alcanza temperaturas muy elevadas.

 

TEORÍA FÍSICO-QUÍMICA

Se le llama así a esta teoría porque se basa en las condiciones físicas y químicas que existieron en la Tierra primitiva y que hicieron posible el surgimiento de la vida.

Según esta teoría, en la Tierra primitiva existían ciertas condiciones de temperatura (muy elevada), radiación solar, tormentas eléctricas y actividad volcánica que alteraron a las sustancias que se encontraban en ella, como el hidrógeno, el metano y el amoniaco.

Esas sustancias reaccionaron entre sí y se combinaron de tal forma que originaron a los primeros seres vivos. En la actualidad, ésta es la teoría científica más aceptada.

 

LOS PRIMEROS ORGANISMOS

De acuerdo con la teoría físico-química, los primeros seres vivos, a los que se les llamó protobiontes, eran una mezcla de sustancias orgánicas, que podían intercambiar materia y energía con el medio ambiente en el que se encontraban.

Conforme pasó el tiempo, los protobiontes se fueron diferenciando, haciéndose cada vez más complejos, dando lugar a los eubiontes, considerados ya células sencillas con la capacidad de nutrirse, crecer e incluso fragmentarse en otras más pequeñas a las que se les podría considerar como sus descendientes.

 

ÁTOMOS, ELEMENTOS Y COMPUESTOS

Para comprender mejor cómo fueron los primeros organismos, es importante conocer cómo está formada la materia.

La materia es todo aquello que ocupa un lugar en el espacio y tiene masa.

La materia está formada por partículas muy pequeñas llamadas átomos.

A su vez, los átomos contienen otras partículas más diminutas que se agrupan en el núcleo o los orbitales del átomo.

Esas partículas son los protones, neutrones y electrones.

Los protones (de carga positiva) y los neutrones (sin carga) se localizan en el núcleo del átomo; mientras que los electrones (carga negativa) giran a gran velocidad en los orbitales.

Cuando se unen dos o más átomos, se forma una molécula; si los átomos de una molécula son iguales se les llama elementos.

En la naturaleza se han encontrado 109 elementos distintos; 92 son de origen natural y los restantes 17 se han obtenido por métodos artificiales.

Cada elemento se representa por medio de un símbolo, que en algunos casos es la inicial de su nombre, como H para hidrógeno; en otros se usan las dos primeras letras, por ejemplo, Cl para cloro, y algunos más llevan dos letras o las iniciales de su nombre en latín, por ejemplo, el símbolo de la plata es Ag, porque en latín se llama Argentum.

Todo lo que existe en la Tierra está formado por la combinación que se presenta entre esos 109 elementos, desde el agua, hasta los seres vivos.

Cuando se unen dos o más elementos distintos se forman los compuestos, por ejemplo, el agua se representa químicamente con la fórmula H2O, estas letras quieren decir que el hidrógeno (H) y el oxígeno (O) se unieron formando un compuesto.

Las fórmulas que se usan para representar a los compuestos son un grupo de símbolos que muestran los elementos que hay en un compuesto; los números pequeños indican cuántos átomos de cada elemento hay en él.

En el ejemplo del agua se encuentra que junto al hidrógeno hay un número 2 pequeño, significa que en ese compuesto hay dos átomos de hidrógeno y uno de oxígeno.

Los primeros organismos surgieron por la conformación de los átomos de los elementos que había en la Tierra primitiva.

En experimentos realizados a mediados del presente siglo, se colocaron, en un recipiente, una mezcla con los elementos y compuestos de la Tierra primitiva y se sometieron a condiciones semejantes a las que se suponía había en ese tiempo: altas temperaturas y descargas eléctricas.

Al cabo de una semana, se encontró que esos elementos se habían mezclado, dando lugar a moléculas orgánicas muy parecidas a las proteínas, que son los principales componentes de las células que forman a todos los seres vivos.

Esos primeros seres o protobiontes eran pequeños y muy sencillos; eran microscópicos y unicelulares; conforme fueron cambiando y haciéndose más complejos, pudieron originar a los organismos pluricelulares.

Al conjunto de cambios que presentan los seres vivos a lo largo del tiempo se le llama evolución.

Para que los primeros seres originaran otras formas de vida más complejas, tuvieron que pasar por un proceso de evolución.