La Tierra completa es un ecosistema gigante formado por los seres vivos y los inertes.

Algunos elementos o compuestos que pertenecen a los factores abióticos, como el agua, el carbón, el oxígeno y el nitrógeno, son indispensables para que los seres vivos puedan vivir.

Estos materiales se encuentran de forma natural en los ecosistemas y constantemente se renuevan , dando lugar a los ciclos naturales de los ecosistemas. Los principales ciclos naturales son:

  • Ciclo del carbono-oxígeno
  • Ciclo del agua
  • Ciclo del nitrógeno

 

CICLO DEL CARBONO-OXÍGENO

Así como el agua se renueva constantemente gracias a su ciclo natural, el oxígeno (O) y el carbono (C), también presentan un ciclo en su formación.

1. Las plantas absorben dióxido de carbono de la atmósfera.

2. El dióxido de carbono se usa en la fotosíntesis para formar compuestos que contienen carbono; por ejemplo: la glucosa. También en la fotosíntesis se libera oxígeno al aire.

La contaminación ambiental eleva los niveles normales de dióxido de carbono disminuyendo la calidad del aire.

3. En la respiración, el oxígeno se combina con los nutrimentos de la comida para poder formar energía; el dióxido de carbono se libera a la atmósfera como producto de la respiración.

4. Cuando un animal se come a una planta, utiliza los compuestos de carbono que la planta tiene almacenados.

5. Cuando un ser vivo muere, los organismos descomponedores aprovechan sus restos y los reincorporan al medio ambiente; en este proceso también se libera dióxido de carbono y el ciclo vuelve a empezar.

 

CICLO DEL AGUA

El agua es un compuesto muy abundante de la naturaleza que puede presentarse en tres estados: sólido, líquido y gaseoso.

El hielo es un ejemplo del estado sólido; el vapor de agua, del gaseoso y el agua para beber, del líquido.

Durante su ciclo, el agua pasa constantemente de un estado físico a otro.

1. La energía del Sol calienta el agua de lagos, ríos, arroyos o mar.

2. El agua que está en la superficie se calienta y cambia a estado gaseoso formando vapor de agua (evaporación).

3. El vapor de agua se enfría conforme va subiendo al aire.

4. El vapor de agua se condensa, originando gotas de agua que llenan las nubes.

5. Cuando las nubes están muy llenas, el agua se precipita a la Tierra en forma de lluvia, granizo o nieve.

6. El agua de la lluvia escurre y se filtra a las capas bajas de la Tierra.

7. Las raíces de las plantas aprovechan el agua del suelo. Las plantas utilizan el agua para llevar a cabo la fotosíntesis.

8. El agua que no es utilizada por las plantas, se escurre a las capas inferiores de la Tierra, dando lugar a la formación de ríos subterráneos o mantos acuíferos.

9. Una parte del agua del suelo se va escurriendo y filtrando, hasta llegar nuevamente a los ríos, lagos o mar.

10. Cuando en el agua se encuentran contaminantes disueltos, éstos pasan a formar parte de ríos, lagos y el mar, alterando las condiciones naturales del ecosistema.

 

CICLO DEL NITRÓGENO

Otro material indispensable para los seres vivos es el nitrógeno. El nitrógeno es un elemento que también se renueva en forma cíclica.

Aunque 78% del aire que respiramos está formado por nitrógeno, ese nitrógeno no puede ser absorbido por el organismo.

1. En las raíces de algunas plantas existe un tipo de bacterias, llamadas bacterias nitrificantes, que convierten el nitrógeno atmosférico en unos compuestos, llamados nitratos, que pueden ser aprovechados por las plantas.

Los nitratos están formados por oxígeno y nitrógeno y son muy importantes porque se requieren para la formación de proteínas.

2. Los nitratos que no son absorbidos por la planta, se quedan en el suelo y pueden ser aprovechados por otros vegetales.

3. Cuando los seres vivos mueren, las bacterias descomponedoras regresan nitratos al suelo.

4. Otras bacterias rompen los nitratos y liberan nitrógeno al aire, entonces el ciclo vuelve a empezar.

5. El nitrógeno del suelo puede agotarse si cada temporada se cultiva el mismo tipo de vegetal. Para evitarlo se debe practicar la rotación de cultivos.

 

CICLOS ARTIFICIALES

Así como el oxígeno, carbono, agua y nitrógeno se renuevan en ciclos naturales, hay ciertas actividades humanas que provocan la formación de ciclos artificiales, que pueden ser perjudiciales para los seres vivos.

Como resultado de la quema de combustibles fósiles como petróleo, gasolina o gas natural, que se utilizan en fábricas, vehículos, estufas, calentadores, etc., se forman óxidos de azufre y óxidos de nitrógeno que llegan al aire; los óxidos se combinan con el vapor de agua de la atmósfera, originando un tipo de sustancias llamadas ácidos, que forman la llamada lluvia ácida.

La lluvia ácida se precipita a la tierra causando daños a la vegetación y a los animales, y también desgasta paulatinamente los monumentos construidos por el ser humano.