Las plantas son seres muy importantes porque producen el oxígeno que los animales y las personas requieren para vivir.

Las plantas están formadas por tres partes: raíz, tallo y hojas que pueden tener diferentes formas, colores y texturas, según la planta de que se trate.

Muchas plantas forman flores y frutos; dentro de los frutos están las semillas que, al sembrarlas, originan nuevas plantas.
 
La mayoría de las plantas crecen en la tierra, pero también hay plantas que se desarrollan en el agua, por ejemplo, las algas y los lirios.

En cambio, los animales pueden vivir en el mar y los ríos, en las cuevas, en las montañas y hasta en el suelo.

Los animales que viven en el agua, se llaman acuáticos.

Al igual que en el ambiente acuático, los animales terrestres pueden vivir en diferentes lugares.

La principal diferencia entre los animales y las plantas es que ellos pueden moverse y buscan su propio alimento, mientras que las plantas no se mueven de donde están y tienen capacidad para fabricar su propio alimento, que lo sacan de la tierra y lo transforman en alimento con ayuda de los rayos del Sol.