UBICACIÓN Y CARACTERÍSTICAS GEOGRÁFICAS

Los incas establecieron un extenso imperio en lo que se conoce como región de los Andes, es decir la cordillera que se localiza en la parte oeste de Sudamérica, que se extiende desde Venezuela hasta Tierra del Fuego.

A lo largo y ancho de esta cordillera pueden apreciarse diferentes formas de relieve: montañas, valles, altiplanicies, lagunas y lagos. Al mismo tiempo, entre sus montañas nacen y recorren su cauce, ríos caudalosos de vital importancia para las poblaciones andinas.

Por su ubicación, la región tiene climas muy variados. En el norte hay clima tropical; en el centro clima seco, y en el sur clima frío.

Los climas también varían de acuerdo con la altura de las montañas: cálido en las faldas, templado en la parte media y frío en las cimas.

La palabra Andes se castellanizó a partir del vocablo quechua anta, que significa "cobre".

 

LA VIDA COTIDIANA

Desde que las primeras poblaciones se establecieron de manera permanente, aproximadamente en el año 3000 a.C., sus habitantes trabajaron en la agricultura. La variedad climática de la región andina permitió el cultivo de distintas especies vegetales.

Mil años después elaboraron vistosos tejidos de algodón, decorados con metales y conchas marinas.

A partir del 1800 a.C., inició un periodo de evolución cultural de las civilizaciones andinas. Los pobladores aprendieron a fabricar cerámica, a construir canales y terrazas, y comenzaron a desarrollar técnicas de regadío y para fundir metales, con los que elaboraron, principalmente, objetos ornamentales.

En la región andina existieron importantes yacimientos minerales de cobre, oro y plata.

La mayor parte de la población vivía en aldeas establecidas alrededor de grandes centros ceremoniales, destinados al culto religioso.

 

CHAVÍN DE HUANTAR

Chavín de Huantar, también conocido como El Castillo, fue el principal centro ceremonial de la cultura de Chavín. Su extensión es de 250 metros cuadrados y constaba de plataformas en diferentes niveles, terrazas, plazas y edificios de piedra.

Esta cultura es una de las más antiguas de la parte central de la región andina. Chavín se desarrolló aproximadamente entre los años 1000 y 200 a.C. y tuvo una gran influencia en toda la región central de los Andes, sobre todo en Perú, en donde la consideran su cultura madre.

La cultura chavinoide se distingue por su técnica para fundir metales, también por sus esculturas talladas en piedra y especialmente por el estilo artístico empleado en la elaboración de su cerámica, y en la decoración de sus telas.

 

CIVILIZACIONES PREHISPÁNICAS

Después del florecimiento de la cultura de Chavín y antes del surgimiento de la cultura inca, en la región central de los Andes, aparecieron otras grandes culturas: la nazca, la de Tiahuanaco y la huari.

La cultura nazca se estableció en la costa sur del actual Perú entre los años 200 a.C. y 600 d.C.

Se extendió hacia los valles de Palpa, Pisco, Chincha, Acarí e Ica. Sus principales actividades fueron la pesca y la agricultura. Se destacaron en la elaboración de cerámica y telas. Uno de los legados de la cultura nazca, que plantea grandes misterios, son las extrañas figuras apreciables sólo desde el aire y a distancias elevadas.

La cultura de Tiahuanaco se desarrolló en la Altiplanicie de Bolivia, cerca del lago Titicaca, aproximadamente entre los años 200 y 600 d.C. Se extendió en gran parte de Bolivia, en el sur de Perú y en el norte de Chile.

Entre sus construcciones más importantes están la pirámide de Acapana y el santuario de Calasasaya, del que destaca la Puerta del Sol con una figura de rasgos humanos y felinos.

 

La cultura huari floreció aproximadamente entre los años 600 y 1000 d.C., y se estableció en las tierras altas de la zona central de Perú. Se cree que la cultura huari fue un imperio militar que dominó algunas tierras altas y las costas de Perú. En muchas de sus obras se aprecian figuras con rasgos humanos y felinos, máscaras de oro y estatuillas de cobre. Esta cultura está estrechamente ligada con la cultura de Tiahuanaco.