A lo largo del siglo XVII, Inglaterra vivió constantes conflictos internos de carácter político y religioso. El rey y el Parlamento tenían continuos enfrentamientos y, en el caso más extremo, este último decretó la ejecución del entonces rey, Carlos I (1600-1649). Hacia finales del siglo, quedó establecida la supremacía del Parlamento sobre la Corona en el gobierno de la nación. A esta forma de gobierno se le llamó monarquía parlamentaria. En el siglo XVIII, Inglaterra mejoró sus técnicas agrícolas y logró aumentar el ingreso económico de sus habitantes desarrollándose comercialmente. En estas condiciones amplió sus dominios coloniales.

En Inglaterra, John Locke, un escritor de la época de la Ilustración, escribió el Ensayo sobre el entendimiento humano, obra en la que afirmaba que todas las personas son capaces de aprender de sus propias experiencias, y que el conocimiento y los avances de la ciencia son patrimonio común de la humanidad.

Locke y otros escritores sostenían ideas como éstas:

  • Que la capacidad de pensar de las personas es el medio más importante para conocer el mundo; también que hacer experimentos es una forma adecuada de adquirir conocimientos.
  • Que los conocimientos que una persona desarrolla deben servir para buscar la felicidad y el bienestar de toda la humanidad.
  • Que todas las personas, por el simple hecho de ser humanas, merecen los mismos derechos, es decir, que todas las personas son iguales.