De la aldea a la ciudad

La agricultura fue la base económica de la civilización, cambió totalmente a las sociedades antiguas, haciéndolas sedentarias y permitiéndoles el desarrollo de nuevas técnicas como la alfarería y la metalurgia.

     Los agricultores vivían en aldeas que, con el desarrollo de los sistemas de riego, crecieron hasta formar ciudades como Jericó, que fue la comunidad agrícola más antigua del mundo.

 

Las ciudades y los imperios

Una vez fundadas las ciudades necesitaron extender su territorio para alimentar a sus habitantes, fue así como se formaron los primeros Imperios (aunque no siempre en forma pacífica) destacando el asirio y el babilonio, en el Asia Menor, y el egipcio, en el norte de África.

     En Mesopotamia, los Imperios babilonio, asirio y palestino lucharon por el control de la región por más de 400 años.

     En el sur de Asia (en la India), los Imperios más destacados surgieron a partir de las ciudades amuralladas, y en China, al aplicarse la tecnología de los metales a las armas.

 

Mesopotamia

El primer pueblo que fundó ciudades en Mesopotamia fue el sumerio. Después aparecieron los acadios, los elamitas y los hititas.

     Uno de los reyes más destacados de la región de Mesopotamia fue Sargón de Acadia, que, como Moisés, también fue abandonado en un río al nacer, siendo rescatado por un rey al que después derrocó. Otros gobernantes notables fueron Naram-Sin y Ur Nammu.

     El rey que unificó a los pueblos de Mesopotamia fue Hammurabi, quien elaboró un tratado de leyes para que su pueblo viviera en orden, y que hoy conocemos como Código de Hammurabi. El rey y los sacerdotes eran la clase dominante; los escribas, los guerreros y los artesanos estaban en medio de la escala social, y los campesinos y soldados eran la clase baja.

 

Religión y dioses

Los pueblos mesopotámicos eran politeístas. Rendían culto a la naturaleza mediante la representación del cielo, el viento, el agua y la tierra. Sus principales dioses eran: Baal, o dios del cielo o de oriente próximo; Ishtar o diosa de la guerra, y Astarté o diosa de la fertilidad.

     Los sacerdotes eran importantes por su labor religiosa y el estudio que hacían de los fenómenos de la naturaleza. Transmitieron a las futuras generaciones sus creencias, tradiciones y costumbres.

 

Escritura cuneiforme

 

El arte de escribir es madre de oradores y padre de artistas.
Proverbio sumerio

 

     Una de las más importantes aportaciones de las primeras civilizaciones agrícolas es sin duda la escritura. Esta invención humana determina el fin de la prehistoria y el inicio de la historia, cuando el hombre puede ya dejar testimonio escrito de los hechos que vive.

     La escritura más antigua fue la de los sumerios y se encontró en Ur, realizada con una cuña sobre tablillas de barro. Se inventó para anotar operaciones comerciales, como el número de cosechas y venta de las mismas. Primero se desarrolló a partir de representaciones gráficas de objetos y números, hasta llegar con figuras y sílabas a la transmisión del pensamiento religioso y cultural. Destaca la Epopeya de Gilgamesh como la obra más notable de la escritura cuneiforme en 22 mil tablillas.

 

Literatura mesopotámica

 

  Potente y robusto el rey con una frente invencible con una radiante faz, con barba de lapislázuli, con dedos ágiles y bellos… ¡Nadie debe cautivar a la multitud; nadie debe soliviantarla! …
       Dos terceras partes de su cuerpo son de dios, la otra es de hombre. Su forma es perfecta… …como buey montarza de galan alzada… En verdad el choque de sus armas no tiene par.
Epopeya de Gilgamesh
(fragmento)

 

     Como producto de la unión de sumerios y babilonios, surgió la Epopeya de Gilgamesh, una de las muestras literarias más antigua de la humanidad, que habla en forma fantástica de la grandeza de las fuerzas naturales, representadas por Enlil, el dueño de la tempestad, y por el representante del conocimiento y la sabiduría: Gilgamesh. Varios de sus pasajes, como el de la creación humana y el diluvio, se mencionan también en la Biblia.