A partir del descubrimiento de este continente, el territorio americano se fue poblando por colonizadores de diferente raza y origen, los cuales se sumaron a la población indígena ya establecida o se mezclaron con ella, como sucedió en la mayoría de los países de América Latina.

El poblamiento se divide en dos grandes áreas: la América del Norte septentrional, formada por Estados Unidos y Canadá, poblada en su mayoría por anglosajones procedentes del norte de Europa, y América Latina, dominada por la influencia española y portuguesa.

En las islas del Caribe y en Brasil, una parte importante de la población es de origen africano, descendientes, en su mayoría de esclavos negros. A esta mezcla de europeo con raza negra se le llama mulato: al europeo e indígena, mestizo; y al negro con indígena, se le llama zambo.

En casi toda América Latina la población es mestiza. En Brasil, poco más de la mitad es europea, sobre todo portugueses; después figuran los descendientes de españoles, italianos y alemanes. Cabe mencionar que parte importante la forman mulatos y negros, ya que los indígenas son pocos. En Argentina, la población predominante es de origen español e italiano, en tanto que los indígenas constituyen una escasa minoría.

En todos los países de América hay minorías raciales de diferente origen. En Estados Unidos las minorías son negros, latinos y asiáticos; en Canadá hay un sector importante de origen francés, y las minorías son los indígenas y asiáticos. En América Latina las minorías son indígenas, asiáticos y negros, exceptuando estos últimos en Brasil y los países del Caribe.

 

La población es el conjunto de personas que viven en un lugar determinado, que comparten historia, costumbres e idioma. Existe la población urbana y la población rural.

La población total en el continente americano es aproximadamente de 690 millones de personas, en un territorio enorme (poco mas de 40 millones de kilómetros cuadrados), con una densidad aproximada de 16 habitantes por kilómetro cuadrado.

La densidad de población es la relación entre un espacio determinado y un número de personas que lo habitan.

Los países más poblados son Estados Unidos con 250 millones; Brasil con 150 millones; México con 90 millones; Colombia con 35 millones y Argentina con 33 millones.

 

Las principales ciudades son:

En Estados Unidos: Nueva York, Chicago, Los Ángeles, Filadelfia, Detroit, San Francisco, Houston y Washington.
En Canadá: Toronto, Montreal, Vancouver, Calgary, Winnipeg, Quebec y Ottawa.
En México: Guadalajara, Monterrey, Puebla, León, Ciudad Juárez, Tijuana, Mérida y la ciudad de México.
En Brasil: Sao Paulo, Río de Janeiro, Belo Horizonte, Recife, Porto Alegre y Brasilia.
En Argentina: Córdoba, Rosario, Mendoza, la Plata y Buenos Aires.
En Colombia: Medellín, Cali y Bogotá.
En Venezuela: Maracaibo, Valencia y Caracas.
En Perú: Arequipa, Callao y Lima.
En Ecuador: Guayaquil y Quito.
En Chile: Viña del Mar y Santiago.

 

También las ciudades capitales de: La Paz, Bolivia; Montevideo, Uruguay; Asunción, Paraguay; La Habana, Cuba; San Juan, Puerto Rico; Santo Domingo, República Dominicana; Guatemala, Guatemala; Managua, Nicaragua; Tegucigalpa, Honduras; San Salvador, El Salvador; San José, Costa Rica, y Panamá, Panamá.

Un fenómeno característico en los países latinoamericanos son las migraciones internas, es decir, el cambio de residencia de los pobladores de zonas rurales a las grandes ciudades, debido a la pobreza, escasez de medios para vivir y falta de empleos en sus lugares de origen, lo cual plantea graves problemas a las autoridades de las ciudades en cuanto a vivienda, trabajo y asistencia social.

Estos factores económicos y sociales, es decir, las fuentes de trabajo, servicios de salud y educación, son determinantes en la distribución de la población.

Desde la segunda década del siglo actual, la población mundial en general y específicamente en América se ha incrementado de manera notable, pues desde hace 70 años se ha triplicado. El crecimiento de la población se puede definir como el aumento del promedio de vida y aumento de nacimientos en relación con las muertes.