Hasta donde se conoce, la Tierra es el único planeta del sistema solar en el que hay vida, ya que tiene ciertas condiciones que favorecen la existencia de vida en él: no es el planeta más grande, pero tampoco es el más pequeño; no es el más frío, aunque tampoco es el más caliente; sus movimientos de rotación y traslación no son los más veloces, pero tampoco son los más lentos; no es el más cercano al Sol, ni es el más alejado de él, lo que significa que recibe luz y calor suficientes.

En la Tierra existen varios elementos como el agua, el aire y el suelo, además de la luz y el calor que le proporciona el Sol.

La Tierra es el único planeta del sistema solar en el que se encuentra agua en estado líquido en su superficie: el 70% de ésta se haya ocupada por los océanos, y el resto (30%) son continentes e islas.

La gran capa de aire que envuelve al planeta recibe el nombre de atmósfera. En el aire se encuentran gases como el bióxido de carbono y el oxígeno, necesarios para la vida. Dentro de la atmósfera existen diferentes condiciones atmosféricas. Al conjunto de condiciones atmosféricas, predominantes en alguna región, se le llama clima.

El clima es determinante en el desarrollo de vida dentro del planeta y está constituido por ciertos componentes, que son: la temperatura, la humedad, los vientos, la presión atmosférica y las precipitaciones (lluvia, nieve y granizo). Cada componente del clima contribuye a la existencia de vida en el planeta y determina la distribución de los animales y la vegetación. No actúan de manera independiente, sino que están en relación unos con otros.

A su vez, cada elemento es afectado por otros factores, como la forma y los movimientos de la Tierra, la distribución de tierras y aguas, etcétera.

La temperatura es el componente más importante y es consecuencia de la energía solar. La humedad, debido a la presencia de agua en el planeta, es indispensable para la alimentación de las plantas.

Al actuar la humedad junto con la luz y la temperatura, proporciona las condiciones adecuadas para cada especie vegetal. La luz desempeña un papel principal en la fotosíntesis, ya que por medio de este proceso las plantas asimilan las sustancias químicas del suelo y utilizan los gases atmosféricos para la elaboración de sus nutrientes.

La presión atmosférica es el peso que soportamos del aire; ésta se ve afectada por la temperatura. Las diferencias de la presión atmosférica en distintas zonas ocasiona movimientos en el aire, llamados vientos.

El suelo varía su composición debido a la acción del agua y los vientos. Está formado por la descomposición de las rocas, que por efectos de la erosión proporciona materiales sueltos como la arena u otros materiales finos, capaces de retener la humedad. A ellos se suman productos de origen orgánico, que en conjunto, proporcionan las condiciones necesarias para la vida de las plantas.

A veces los animales se encuentran menos sujetos al suelo que las plantas, debido a su libertad de desplazamiento; sin embargo, algunos pueden emigrar y están adaptados al tipo de región en que viven, es decir, las condiciones atmosféricas. Su alimentación depende de las plantas. Aún cuando son carnívoros, se nutren de otros animales que a su vez se alimentaron de plantas.

En síntesis, las condiciones climatológicas determinan la distribución de los animales en la superficie terrestre. Una vez adaptados a un cierto tipo de clima, es muy difícil que sobrevivan fuera de él.

 

Proyecto: Biosfera 2

En 1984, en el desierto de Arizona, varias instituciones científicas iniciaron la construcción del proyecto denominado Biosfera 2, el cual tenía como única finalidad reproducir las condiciones necesarias para mantener la vida dentro de una estructura de cristal y acero, sellada y completamente autónoma del exterior.

Se le dio ese nombre en honor a la zona de la Tierra en la que viven los organismos que interactúan con el medio físico, formando un sistema único y estable; a esta zona, donde, debido a la actividad de los ecosistemas, la energía solar transforma, por medio de las plantas verdes, la materia inorgánica de la tierra en materia orgánica viva, que puede ser utilizada por los animales y que se denomina Biosfera.

Para duplicar las condiciones de la biosfera, se reprodujeron, a manera de escala, las tres zonas de naturaleza física distinta que la componen: la litosfera, la hidrosfera y la atmósfera; para ello utilizaron elementos naturales y aditamentos especiales.

Por otra parte contaban con las dos características más importantes que la conforman: agua en estado líquido y luz solar que aporta un flujo continuo de energía al sistema.

De 1991 a 1993, ocho personas ingresaron a Biosfera 2, aislándose físicamente del exterior, para realizar una serie de experimentos; se esperaba que pudieran ser autosuficientes, cultivando sus propios alimentos y aprovechando los recursos de las comunidades de plantas y suelos que se insertaron en una superficie de 1.27 hectáreas dentro de la estructura: selva, desierto, sabana, pantano, arrecife de coral, una zona inhóspita y otra dedicada a la agricultura.

Desafortunadamente el proyecto no funcionó, pues se presentaron una serie de imprevistos y problemas.

Todos los insectos polinizadores se extinguieron, y como consecuencia, muchas plantas se vieron imposibilitadas para reproducirse, causando, por consiguiente, una disminución en las reservas alimenticias. Los microbios del suelo consumieron más oxígeno de lo que se esperaba y éste reaccionó con el concreto usado en la construcción de Biosfera 2, descendiendo peligrosamente a niveles nocivos para la vida.

Sin embargo, esta experiencia dio como resultado importantes datos sobre la mecánica de la biosfera, que seguramente serán valiosísimos en un futuro para la construcción de colonias humanas en otros planetas del sistema solar. Hoy por hoy, no se cuenta con los sistemas de ingeniería que doten a los humanos con los mecanismos necesarios para sustentar la vida de manera autónoma tal y como lo hacen los ecosistemas naturales en gran abundancia.

Biosfera 2 continúa en servicio y se ha convertido en un importante centro de investigación para comprender los mecanismos que regulan la vida en el planeta.