La crónica nos informa sobre un hecho o situación; nos habla de temas actuales, aunque no sean novedosos, y lo más importante: incluye una opinión de lo que sucede, indagando las causas y previendo sus posibles consecuencias. El trabajo de cronistas se construye día a día, es por ello que podemos saber de nuestro país a través del tiempo.

Si consideráramos, por ejemplo, que estamos en la época de la conquista y la llegada de los españoles fuera un tema de actualidad, se podría escribir una crónica como la siguiente.

 

Bomba bacteriológica. Enfermo, el adversario de Cortés

Dramática importancia en el debilitamiento mexica tiene una especie de "bomba bacteriológica" que, sin saberlo, Cortés dejó en México Tenochtitlan: uno de los soldados de Narváez enfermó de viruela, enfermedad desconocida en México. Los indígenas carecían de defensas naturales contra ella y cunde una mortandad de tintes apocalípticos. "Ya nadie puede andar, nomás están acostados, tendidos en la cama --anota un cronista indígena-- muchos mueren por la enfermedad, pero muchos solamente de hambre. Entre los muertos que ha dejado la viruela en Tenochtitlan está Cuitláhuac, fallecido después de horrible agonía".