La poesía es el arte de expresar en forma bella sentimientos, ideas, vivencias, o cualquier otra cosa por medio de las palabras. Su finalidad es, primero, la expresión, y luego, conmover a quien la lee o la escucha.

Los poemas pertenecen a la poesía y se componen de versos. Hay muchos tipos de versos, hay algunos que tienen cierta medida, ritmo y rima y forman una unidad musical. Estos comúnmente se agrupan en estrofas y se clasifican o reciben nombres diferentes de acuerdo con el número de sílabas que los forman o con la terminación del verso, que se repite en cada uno (la rima).

Se dice que hay rima cuando el final de la última palabra de un verso termina igual o parecido al final de la última palabra de otro verso de la misma estrofa.

Respecto al ritmo, éste consiste en la repetición de sonidos semejantes en diferentes versos.

Existe también lo que se llama el verso libre y el verso blanco. El verso libre es aquel que tiene rima, pero no tiene una forma predeterminada, no se cuenta el número de sílabas ni importa el número de estrofas (conjunto de versos) y versos (renglones) que contenga y en el verso blanco, además de poseer estas características, tampoco tiene rima ni ritmo.

Un poema es la expresión en forma bella de un sentimiento, de una idea, de lo que piensa quien la escribe; cuando alguien percibe lo que el poeta ha escrito o ha declamado, la poesía cumple su finalidad. Sin embargo, para muchos poetas es suficiente el solo hecho de expresarse, de manifestarse con palabras, esto lo ha expresado mejor un poeta:

Los poetas no nos pasamos la vida mirando al cielo, ni escribimos solamente a las cosas bellas. Lo que intentamos es escribir con belleza, que no es lo mismo.

Los temas son la vida misma, por tanto, todo está contemplado: el dolor, la alegría, la nostalgia, el odio. No ganamos mucho dinero, la mayoría tiene otros trabajos.

Escribimos por el placer de hacerlo, de contar lo que vemos, lo que pasa; también lo hacemos para comunicarnos con los demás. Y porque crear es un trabajo del ser humano.

Los poemas pueden tener muchas formas, según el número de estrofas, de versos, la rima, y las sílabas que tengan. Algunas formas ya están predeterminadas, así tenemos sonetos, endechas, décimas, entre otras.

Por ejemplo, el soneto se compone de dos cuartetos (cuarteto: cuatro versos) y dos tercetos (terceto: tres versos). Cada verso debe tener once sílabas. Los versos riman como se indica en las terminaciones subrayadas:

En perseguirme, Mundo, ¿qué interesas?
¿En qué te ofendo, cuando sólo intento

poner bellezas en mi entendimiento
y no mi entendimiento en las bellezas?

Yo no estimo tesoros ni riquezas,
Y así, siempre me causa más contento

Poner riquezas en mi pensamiento
Que no mi pensamiento en las riquezas.

Y no estimo hermosura que, vencida,
Es despojo civil de las edades

Ni riqueza me agrada, fementida,

Teniendo por mejor en mis verdades
Consumir vanidades de la vida
Que consumir la vida en vanidades.

Sor Juana Inés de la Cruz

Además, las reglas en el soneto, no sólo se refieren a la forma del poema, sino también a lo que en él se dice. El primer cuarteto es un planteamiento, una introducción. En el resto está el desarrollo, y el último terceto debe contener la conclusión del poema.