En el artículo 3° de nuestra Carta Magna se garantiza la educación de todos los mexicanos, en él se da respuesta a anhelos y grandes luchas de muchos compatriotas a fin de que la educación sea par todos.

Así, se ha considerado un derecho a partir de la Constitución de 1917, en donde se establece como gratuita y obligatoria la educación primaria. En 1934, el artículo 3° se reforma para dar a los mexicanos una educación igualitaria.

En 1946 tiene efecto otra modificación en donde se dispone el impartir una educación basada en la unidad y respeto hacia todos los seres humanos.

Recientemente, en 1993, se establece la obligación del gobierno de los Estados Unidos Mexicanos a brindar servicios educativos para que toda la población pueda cursar la secundaria además de la primaria, en forma obligatoria y gratuita.

El artículo 3° establece de igual manera que el Estado, la Federación, entidades y municipios, impartirán una educación armónica que fomente el amor a la patria; que sea democrática, entendiéndose como la forma de dar al pueblo las posibilidades de un mejoramiento económico, social y cultural.

Señala, además, que la educación es nacional porque promueve la defensa de la independencia política y el fortalecimiento económico; al mismo tiempo, busca acrecentar el aprecio por la dignidad de la persona, la integridad de la familia y la igualdad de los derechos de todos los hombres. Establece igualmente que la educación puede ser impartida por particulares en todos sus tipos y modalidades, siempre y cuando atienda los planes y programas oficiales y obtenga la autorización de la Secretaría de Educación Pública.

A las universidades e instituciones de educación superior se les otorga autonomía para gobernarse académica y administrativamente por sí mismas. Son las cámaras de senadores y diputados las que precisan las sanciones para quien no cumpla con las disposiciones que reglamentan la educación.