Todos los seres vivos realizan ciertas actividades para sobrevivir, por ejemplo, crecer, responder ante los estímulos del medio, respirar o reproducirse. A estas funciones se les llama procesos vitales.

Cuando el organismo es unicelular, los procesos vitales tienen que ser realizados por la única célula que los forma, pero en los pluricelulares las células se agrupan y organizan para llevarlos a cabo.

Los principales procesos vitales son: crecimiento, irritabilidad, alimentación y fotosíntesis, y respiración.

 

CRECIMIENTO

El crecimiento es el aumento de tamaño y volumen del organismo; se debe al incremento en el número de sus células o a que éstas se hacen más grandes.

 

IRRITABILIDAD

La irritabilidad es la capacidad de responder ante los estímulos del medio ambiente. Por ejemplo, una mariposa que es atraída por la luz, la búsqueda de agua por las raíces de las plantas, o el movimiento de los animales para conseguir sus alimentos.

 

ALIMENTACIÓN Y FOTOSÍNTESIS

Los seres vivos necesitan alimentarse para obtener la energía necesaria para realizar sus funciones.

Los animales tienen que conseguir sus alimentos en el ambiente que les rodea y sólo las plantas son capaces de fabricar sus propios alimentos mediante el fenómeno de la fotosíntesis, que se realiza en dos etapas o fases: la fase luminosa o quimiosintética y la fase oscura o biosintética.

A continuación se explica qué sucede en cada una de ellas y cómo logra la célula aprovechar elementos abióticos del medio para convertirlos en azúcar.

Fase quimiosintética: en la fase quimiosintética, la planta aprovecha la energía del sol, y otros elementos abióticos del medio como son el agua y el dióxido de carbono.

La energía del Sol, el agua y el dióxido de carbono son los "ingredientes" que utilizará la célula vegetal para fabricar sus alimentos.

Es importante conocer cómo están formados el agua y el dióxido de carbono para comprender mejor el proceso de la fotosíntesis.

El agua está formada por dos elementos químicos, el hidrógeno (H) y el oxígeno (O); su fórmula es H2O, lo cual significa que tiene dos moléculas de hidrógeno y una de oxígeno.

El dióxido de carbono está formado por dos elementos, el carbono (C) y oxígeno (O); su fórmula es CO2, de manera que tiene dos moléculas de oxígeno y una de carbono.

La planta consigue agua a través de las raíces, el dióxido de carbono lo toma del aire, y la energía que usa la toma del Sol.

En las células vegetales están los cloroplastos que a su vez contienen clorofila.

Esa clorofila es la encargada de aprovechar la energía del Sol y descomponer el agua y el dióxido de carbono separando sus componentes.

El oxígeno (O) del agua (recuerda que es H2O) es liberado por la planta y enviado a la atmósfera; el hidrógeno (H) queda almacenado para usarlo en la segunda parte del proceso.

Fase biosintética: en esta fase ya no es necesaria la energía del Sol, por eso también se le dice oscura.

El hidrógeno (H) que sobró del agua, se combina con el dióxido de carbono (CO2) para formar un compuesto nuevo llamado glucosa (C6H12O6). La glucosa es un tipo de azúcar que alimentará a la planta.

Aunque la fórmula de la glucosa parezca en principio un poco complicada, no es así, ya que tiene los mismos elementos químicos con que inició el proceso pero combinados de distinta manera.

 

RESPIRACIÓN

Otro proceso vital muy importante es la respiración.

Los seres vivos aprovechan el oxígeno del aire que produjeron las plantas en la fotosíntesis.

En la respiración celular, unos organelos (estructuras internas de la célula) llamados mitocondrias toman el oxígeno y lo combinan con los azúcares de los alimentos para obtener energía y transformarlos en sustancias útiles al organismo.

Durante la respiración, se elimina dióxido de carbono, mismo que aprovecharán las plantas.

Como se puede observar en el siguiente cuadro, la fotosíntesis y la respiración son fenómenos semejantes que, para poder llevarse a cabo, necesitan las sustancias liberadas en cada proceso.

Así como en la fotosíntesis se usa primero el dióxido de carbono y el agua; en la respiración se necesita primero el oxígeno, y lo que se liberará es dióxido de carbono.

 

Compuestos necesarios

Compuestos formados

Fotosíntesis

Agua, dióxido de carbono

Oxígeno, vapor de agua y glucosa

Respiración

Oxígeno, glucosa

Dióxido de carbono, vapor de agua

En la respiración el oxígeno se combina con otros elementos para formar sustancias útiles y proveer al organismo de energía. Cuando el oxígeno se combina con otros compuestos se presenta un fenómeno llamado combustión.

Para que la combustión pueda llevarse a cabo se necesita un combustible (que es la sustancia que se quema) y un comburente (lo que permite que se lleve a cabo la combustión), y en el proceso siempre se generará energía.

Al quemar un papel por ejemplo, puedes ver la energía en forma de luz o sentirla como calor. En este caso el combustible es el papel y el comburente es el oxígeno.

La respiración es un tipo de combustión en el que la energía no se ve, porque se transforma en energía química que aprovechará el organismo para realizar sus funciones.