Las palabras tienen un principio y un final, se dividen en sílabas y en letras, y cada palabra significa algo diferente.

     Sin embargo, tanto para hablar como para escribir debemos separarlas, para que no se confundan con las otras y se entienda lo que decimos o lo que escuchamos.

     Al hablar la diferencia entre palabras casi no se nota, pero sabemos distinguirlas por la entonación.

     Al escribir debemos dejar un espacio entre una y otra palabra para que el texto no se vuelva caótico, es decir, desordenado.