Durante el movimiento de Independencia conforme Hidalgo y sus hombres avanzaban por cada pueblo, encontraban el apoyo de sus habitantes, haciéndose más numeroso el ejército insurgente. En Celaya, se nombró a Hidalgo capitán general y a Allende, teniente general.El Grito de Dolores.

Al ser descubierta la conspiración de Querétaro, Hidalgo convocó a la gente de su parroquia del pueblo de Dolores y lanzó, en la madrugada del 16 de septiembre de 1810, el Grito de Dolores, es decir, hizo un llamado a los habitantes de la región para que se levantaran en armas contra los españoles peninsulares.

En la lucha iniciada en 1810, la población se dividió en dos bandos: los insurgentes, que peleaban por la independencia, y los realistas, que deseaban seguir gobernados por España.

La gente apoyó de inmediato al cura Hidalgo y se lanzó a la lucha. Al salir de su parroquia Hidalgo contaba con 600 hombres, pero en pocos días reunió una muchedumbre de casi 100 000 personas, que con facilidad entraron en Atotonilco –donde el cura tomó como bandera un estandarte de la Virgen de Guadalupe-, y de ahí pasaron a San Miguel, Celaya y Guanajuato. En esta última ciudad, los insurgentes, pese a su mala organización, tomaron la Alhóndiga de Granaditas, edificio donde se habían refugiado los españoles, y obtuvieron una gran victoria. La Alhóndiga es un edificio donde se almacenan granos destinados a la compra y venta.

No obstante que Hidalgo venció a las tropas realistas en el monte de las Cruces, resolvió no entrar en la ciudad de México, para evitar el saqueo y la destrucción.

Los insurgentes fueron derrotados por el ejército realista del general español Félix María Calleja en el puente de Calderón. Los insurgentes se dirigieron a Guadalajara, donde Hidalgo decretó la abolición de la esclavitud para toda la Nueva España.Campañas militares de Hidalgo. Haz click para ampliar la imagen

Con la intención de recuperarse para continuar la lucha, los caudillos insurgentes se encaminaron a Zacatecas, y después a Saltillo, pero fueron apresados en Acatita de Baján por la acción del traidor Ignacio Elizondo. En Chihuahua fueron fusilados Allende, Aldama y Jiménez. Poco después, Hidalgo también fue fusilado, el 30 de julio de 1811.

El cura Miguel Hidalgo tenía una idea primordial: lograr la independencia de la Nueva España. También decía que sólo con libertad los novohispanos podrían prosperar y organizarse para beneficio del propio país y no de España.

MORELOS, SIERVO DE LA NACIÓN

A la muerte de Miguel Hidalgo, Ignacio López Rayón formó la Junta de Zitácuaro para continuar la lucha, pero no obtuvo resultados importantes.

Por suerte para la causa insurgente, José María Morelos, un cura de Michoacán, realizó la etapa más importante de la guerra de independencia; la imagen de José María Morelos y Pavón surge como caudillo del ejército Libertador. Su acción militar se caracterizó por la organización y se dividió en cuatro campañas, de las que ejecutó con éxito las tres primeras y fracasó en la cuarta.Campañas militares de Morelos. Haz click para ampliar la imagen.

José María Morelos y Pavón, primero fue campesino, arriero, estudiante, bachiller, maestro y cura de la aldea donde nació.

Para iniciar su segunda campaña militar, Morelos contó con la ayuda de grandes jefes insurgentes como: Hermenegildo Galeana, Mariano Matamoros y Nicolás Bravo. Morelos continuó demostrando sus habilidades militares al vencer, en Cuautla, a Calleja y de ahí comenzó con su tercera y cuarta campañas para dominar todo el sur del país.

En su primera campaña, Morelos había recibido de Hidalgo la comisión de levantar en armas el sur y tomar Acapulco. Pese a la ayuda que le brindaron los Galeana, los Bravo y Vicente Guerrero, Morelos no pudo tomar esa ciudad.

Durante su segunda campaña, Morelos tuvo el apoyo de Mariano Matamoros y tomó Izúcar, Cuernavaca y Cuautla. En este último lugar lo sitiaron las fuerzas realistas durante 72 días, pero logra escapar.

La tercera campaña fue la más exitosa. Tomó no sólo Acapulco, sino también Orizaba y Oaxaca. En esta etapa, la causa insurgente contó con la ayuda de Leona Vicario y Andrés Quintana Roo.

En la cuarta campaña Morelos planeaba luchar en el occidente del país, para lo cual atacó Valladolid (hoy llamada Morelia, en su honor), pero fue derrotado por las fuerzas realistas de Iturbide.

LOS SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN

Morelos fijó los fines de la guerra de independencia en los documentos Sentimientos de la Nación y Medidas políticas. En ambos expuso sus ideas políticas, sociales y económicas.

Influido por la Ilustración, Morelos propuso que se declarara la independencia absoluta del país, el derecho del pueblo a elegir a sus gobernantes y la división del gobierno en tres poderes: Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

Morelos deseaba un gobierno que unificara el movimiento insurgente. Cuando fue fusilado, el gobierno virreinal trató de tranquilizar el país, pero el descontento continuaba. Habían muerto los primeros caudillos de la Independencia, pero nuevos jefes continuarían en pie de guerra como: Nicolás Bravo, Pedro Moreno, Guadalupe Victoria y Vicente Guerrero.Congreso de Chilpancingo.

Morelos legalizó el modelo independista y convocó a un congreso en Chilpancingo para que redactara una constitución. Para realizar su misión, los congresistas recorrieron distintos lugares, huyendo del ejército realista.

El Congreso quiso darle a Morelos el trato de alteza; sin embargo, el sólo aceptó el de Siervo de la Nación.

Morelos presentó su última batalla cuando protegía la fuga de los miembros del Congreso de Chilpancingo, escoltados por Vicente Guerrero; fue hecho prisionero y lo llevaron a México, donde fue juzgado y excomulgado. Murió fusilado en San Cristóbal Ecatepec, el 22 de diciembre de 1815.

MUJERES EN LA HISTORIA

La mujeres más destacadas durante el proceso indepentista fueron: La Güera Rodríguez, Gertrudis Bocanegra, Leona Vicario y Josefa Ortiz de Domínguez.

La Güera Rodríguez (1778-1851). Nació en la ciudad de México. Poseía una gran belleza que causaba admiración a todos los que la conocían. Cuando estalló el movimiento independentista, la Güera se declaró su entusiasta partidaria y lo apoyó con dinero y joyas, y prestó gran ayuda.

Gertrudis Bocanegra (1765-1818). Nació en Pátzcuaro, Michoacán, en 1765. Ella y su familia apoyaron el movimiento de Hidalgo. En los combates murieron su esposo y su único hijo. Siguió apoyando a los insurgentes hasta que fue apresada por los realistas, quienes la fusilaron el 11 de noviembre de 1818.

Leona Vicario (1789-1842). Era hija de un rico español. Cuando tenía 19 años conoció a Andrés Quintana Roo, colaborador de la causa insurgente. Más tarde, Leona y Andrés contrajeron matrimonio y decidieron apoyar en forma conjunta a los insurgentes, a quienes enviaron dinero, medicinas y víveres, motivo por el cual Leona fue encarcelada.

Josefa Ortiz de Domínguez (1768-1829). Esposa del corregidor de Querétaro, Miguel Domínguez. Organizaba reuniones en su casa para discutir la necesidad de proclamar la independencia de la Nueva España. Pese a la oposición de su esposo, apoyó a los insurgentes capitaneados por Hidalgo y Allende. Se separó de su esposo para continuar su lucha.

LA RESISTENCIA INSURGENTE DE 1816 A 1820

Tras la muerte de Morelos, el movimiento insurgente perdió fuerza. La mayoría de los caudillos se habían dispersado y sólo unos cuantos realizaban la llamada guerra de guerrillas —táctica militar de combates rápidos y sorpresivos para descontrolar al enemigo— para mantener la resistencia contra el gobierno virreinal.

En 1817, Francisco Javier Mina, un revolucionario español, vino a reavivar la guerra independentista de la Nueva España. Desde un principio declaró que venía a luchar no en contra de los españoles, sino de la tiranía.

Muerto Mina, el único jefe insurgente de importancia que siguió en pie de guerra fue Vicente Guerrero, quien se puso a disposición de la Junta de Jaujilla, autoridad revolucionaria encargada de organizar los distintos grupos insurgentes, y manifestó que continuaba la lucha con el mismo entusiasmo inicial que había demostrado al lado de Morelos.Vicente Guerrero.

Guerrero se convirtió en el líder insurgente al que las autoridades virreinales consideraron una serie amenaza. Pese a contar con un buen ejército, el virrey Juan de Apodaca no logró vencer las guerras de guerrillas, que como estrategia militar había adoptado Guerrero para lograr la independencia de nuestro país.

Francisco Javier Mina, expulsado de España, su país, por sus ideas liberales, llegó a Inglaterra, donde conoció al religioso mexicano fray Servando Teresa de Mier, quien lo convenció de luchar por la independencia de México. Mina se unió a las fuerzas insurgentes de Pedro Moreno y José Antonio Torres, y juntos obtuvieron algunas victorias. Después fue apresado y fusilado por las fuerzas realistas.

La resistencia de las fuerzas insurgentes de Vicente Guerrero terminó por debilitar el poder virreinal; en poco tiempo dominó el suroeste del país. Ante el triunfo inminente de los insurgentes, la mayoría criolla y algunos jefes del ejército realista, entre ellos Agustín de Iturbide, decidieron no ser gobernados por el rey de España y su representante en Nueva España, y pactaron la paz.

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