Durante la Colonia se trataba con inferioridad y muchas veces hasta como esclavos a criollos, mestizos, indígenas y castas que vivían en la Nueva España (nombre que recibió el país desde 1521 hasta 1821, año en que se independizó de España). A pesar de que la gente se quejaba, las autoridades virreinales no resolvieron los problemas, por el contrario, maltrataban y perseguían a los hambrientos e inconformes.

CAUSAS INTERNAS Y EXTERNAS

La desigualdad social motivó a los pobladores de la Nueva España a luchar por su independencia. Los españoles peninsulares —europeos nacidos en la península ibérica—acaparaban los mejores puestos en el gobierno y la Iglesia, controlaban la economía, la industria y el comercio. Los puestos de menor categoría eran ocupados por los criollos, quienes no podían dedicarse libremente a la industria o al comercio. Pese a ello formaron la clase culta de la Nueva España, porque desde el inicio de la Colonia mostraron gran interés por el saber y la educación.

A los hijos de los españoles nacidos en la Nueva España (criollos) se les llamaba despectivamente "segundones".Mestizos.

Otros de los problemas más importantes de la Nueva España fueron el mal gobierno de los virreyes, que imponían cargas e impuestos a la población, y la explotación de que se hizo víctima a los mestizos, los indios, los negros y las castas (grupo social originado por la mezcla racial de españoles, indios y negros).

Los mestizos formaban el grupo más numeroso en la sociedad colonial. Como hijos de indígenas y españoles, difícilmente encontraban apoyo o aceptación. Los mestizos casi no recibían instrucción y desde niños tenían que dedicarse a un oficio para poder vivir; en caso contrario, se convertían en desempleados que vagaban por las calles de las ciudades.

Los indios vivían, por lo general, en sus pueblos y comunidades cultivando sus tierras para sobrevivir, o al servicio de los españoles, desempeñando los trabajos más bajos, al igual que los negros y las castas.

Es así como en septiembre de 1810 comienza el movimiento de Independencia, encabezado por el cura Hidalgo y motivado por la búsqueda de libertad y soberanía.

Cuando la población de la Nueva España decidió lograr su libertad tomó ejemplo de otras luchas, como la revolución de las trece colonias norteamericanas —que se independizaron de Inglaterra en 1776—, la revolución francesa de 1789 y la defensa de España en 1808, cuando fue invadida por Napoleón.

El oro y la plata de México sirvieron a España, durante los tres siglos de dominio colonial, con la finalidad de reunir grandes fortunas, pero no para fomentar el desarrollo industrial, lo que provocó en España y sus colonias el aumento de precio en todos los artículos, porque tenían que comprárselos a otros países.

En 1808, el rey español Carlos IV dejó el trono a su hijo Fernando VII, quien también renunció para que reinara José Bonaparte, hermano de Napoleón. Pero el pueblo español lo rechazó y siguió peleando contra los franceses, para sacarlos de su país y conseguir su libertad.

Además, las luchas por la libertad estuvieron influidas por las ideas de algunos pensadores, quienes creían que todos los hombres tienen los mismos derechos. Mucha gente se convenció de ello y lo puso en práctica: ya no toleraría que nadie la gobernara sin su voluntad.

Esos pensadores formaron parte de la Ilustración, nombre con que se conoce a ese conjunto de ideas, y escribieron la Enciclopedia, una obra en 17 tomos donde exponían las nuevas ideas. La Ilustración y la Enciclopedia fueron obra de Europa, pero pronto se conocieron en América, y también, en el Virreinato de la Nueva España, donde los criollos las aceptaron y difundieron.

Enciclopedia: escritos donde se reunieron las ideas científicas y políticas del siglo XVIII.

Las principales ideas de la Ilustración fueron, entre otras: la libertad de pensamiento, reunión y asociación; la garantía de los derechos humanos; la igualdad.

Una de las consecuencias de la invasión napoleónica en España fue la convocatoria a las cortes españolas de 1810-1813. Como los reyes españoles habían renunciado, se reunieron las cortes (es decir, las personas encargadas de hacer las leyes en España) en Cádiz y elaboraron la primera constitución del imperio español, que daba libertades al pueblo. Así, la Constitución de Cádiz animó a los habitantes de la Nueva España a luchar por su independencia y a tener sus propias leyes que garantizaran sus derechos.

LA CONSPIRACIÓN DE QUERÉTARO

Desde el siglo XVIII, en la Nueva España ocurrieron numerosos actos de rebeldía y protesta contra la dominación española, pero ninguno de ellos tuvo suficiente fuerza. También hubo sublevaciones (actos que intentan cambiar una situación injusta) y conspiraciones (reuniones de personas que persiguen el mismo objetivo o cambio) apoyadas por diferentes grupos sociales.

Entre los indígenas hubo dos sublevaciones importantes: la de los indios mayas de Yucatán dirigida por Jacinto Canek (1761), y la del indio Mariano en Tepic (1801). Sin embargo, fue en el grupo de los criollos donde se organizaron varios actos con mejores resultados. Los más importantes fueron las conspiraciones independentistas.

Una de las conspiraciones más importantes fue la que encabezó el propio virrey José de Iturrigaray, como una solución a lo que sucedía en España. Napoleón había invadido España y los españoles luchaban contra él. Así, formaron un gobierno provisional al que dieron el nombre de Junta Central. Sin embargo, en la Nueva España esa junta no fue reconocida por el virrey José de Iturrigaray, quien decidió formar un gobierno independiente con el apoyo de varios criollos destacados. Las manifestaciones en contra no se hicieron esperar, y el virrey fue hecho prisionero (15 de septiembre de1808) por Gabriel de Yermo y otros españoles peninsulares.

Entre los criollos que dieron su apoyo al virrey estaban Juan Francisco de Azcárate, el licenciado Francisco Primo de Verdad y Ramos y fray Melchor de Talamantes, clérigo de origen peruano, que se declararon a favor de la soberanía e independencia de la Nueva España. Todos fueron encarcelados.

En 1809 se formó en Valladolid una conspiración de criollos que no pudo consolidarse.

Otro fue el destino de la conspiración de Querétaro. En la casa de los corregidores de esa ciudad, los criollos efectuaban círculos literarios y representaciones teatrales para disfrazar el verdadero objetivo de sus reuniones: la posibilidad de independizar a la Nueva España.Josefa Ortiz de Domínguez.

Esta conspiración fue descubierta por los espías del virrey Francisco Javier Venegas. La corregidora, Josefa Ortiz de Domínguez, decidió avisar a todos para prevenirlos de las autoridades virreinales. El participante más importante fue el cura Miguel Hidalgo y Costilla. También estaban Ignacio Allende, Ignacio López Rayón, Ignacio Aldama y Mariano Abasolo.

Cada año, la noche del 15 de septiembre, se celebra el Grito de Dolores, llamado comúnmente "el Grito", en recuerdo de la proclamación de Independencia por Miguel Hidalgo y Costilla, quien dio inicio en 1810 a la guerra de Independencia de México.

Hidalgo leyó los libros de los filósofos del siglo XVIII que explicaron el derecho del hombre a ser honrado y a pensar y a hablar sin hipocresía. Vio a los negros esclavos, y se llenó de horror. Vio maltratar a los indios, y se sentó entre ellos como un hermano viejo, a enseñarles las artes finas: la música, que consuela; la cría del gusano que da la seda; la cría de la abeja que da la miel. Tenía fuego en sí, y le gustaba fabricar: creó hornos para cocer ladrillos. Todos decían que hablaba muy bien, que sabía mucho, que daba muchas limosnas el señor cura del pueblo de Dolores.

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