El acento ortográfico hace que cambie el significado de una palabra, de una oración y hasta de un párrafo.

Si se observan las siguientes palabras se comprobará lo anterior:

 

rio / rió       papa / papá       topo / topó       cazo / cazó

 

Ahora observa cómo se emplean estas mismas palabras:

  • Mi hermano cazó una liebre y mi mamá la cocinó en un cazo de cobre. 
  • El topo se lastimó la cabeza porque se topó con un árbol.
  •  A mi papá le gusta el puré de papa
  •  El niño rió cuando vio viajar su barquito por el río.

 

No todas las palabras van acentuadas aunque al decirlas lleven acento implícito. Para identificarlas se puede acudir a las reglas de acentuación.

 

  1. El acento prosódico no se escribe y va en la sílaba que se pronuncia con mayor intensidad: caballo, camello.
  2. El acento ortográfico es una rayita que se escribe sobre la vocal de la sílaba tónica: bografo, pecano.
  3. El acento diacrítico hace que palabras con los mismos fonemas, cambien de significado; por ejemplo:
  • Él (pronombre) cambió de billete.
  • El (artículo) cambio de billete.
  • Ese (adjetivo) deseo.
  • Ése (pronombre) es el que deseo.
  • Sólo (adverbio) quedó éste.
  • Solo (adjetivo) se quedó en el parque.