La adivinanza es un juego literario donde se exponen cualidades o características de un objeto, a veces en forma metafórica; esto es no se dice la palabra, sino una comparación que despierte la idea de esa palabra; por ejemplo:"vuela" para decir que "va muy aprisa". Esto con el fin de descubrir el objeto o ser que se presenta como enigma.

Enigma: La sandía

Tiene los colores de nuestra bandera. Es dulce por dentro y dura por fuera. Tiene pecas negras que nadie espera. Nace allá en el campo y muere en la mesa.

Para descubrir algo más del significado de las adivinanzas, lee con atención la siguiente historia:

 

Si adivinas, eres rey

Cuenta una muy antigua historia griega, que la ciudad de Tebas estaba devastada por la Esfinge, un monstruo con cabeza de mujer, cuerpo de león y alas de águila. El rey de la ciudad había prometido conceder la mano de su hija y el trono de Tebas al que lograra matar a la Esfinge.

Edipo, el personaje de la historia, se dirigía a la ciudad y pasó por el lugar donde estaba la Esfinge. Ésta le prohibió el paso y le formuló una adivinanza: si lograba resolverla podría continuar su camino; si no lo mataría.

Cuál es el ser dijo la Esfingeque sin cambiar de forma es el único de los seres que tiene sucesivamente cuatro pies, dos pies y por último tres pies, y mientras más pies tiene, más débil es.

Edipo, después de meditar un poco, le dio la respuesta correcta y la Esfinge, desesperada al ver descifrada su adivinanza, se arrojó a un precipicio. El rey de la ciudad cumplió su palabra y Edipo se convirtió en rey.

La respuesta de Edipo fue: el hombre, porque cuando es pequeño gatea, cuando crece camina en dos pies y cuando es viejo usa bastón para apoyarse.

Otros ejemplos:

 Grande y fuerte,             Cajita secreta                 Color oscuro
       corre veloz,                 de gran saber,              salido del fuego,
         tiene relincho                si tú la abres            que ensucias el cielo
       en vez de voz.               podrás leer.                 y alzas el vuelo.

    El caballo                        El libro                           El humo

 

    Aunque soy un todo entero,                        No soy burra ni venada,

        me fragmentan por placer;                       ni yegua, ni mula, ni llama;

      y el que me vuelva a formar,                      sólo sé que a todas horas

               muy listo ha de ser.                              luzco mi hermosa pijama.

El rompezabezas                                              La cebra