La puntuación cambia el significado de los textos. Por ejemplo:

Tienen que leerlo bien.

¿Tienen que leerlo? ¡Bien!

¿Tienen que leerlo bien?

Aun teniendo las mismas palabras, los signos de puntuación hacen que cada una de ellas exprese distintos significados.

Cuando hacemos preguntas debemos escribirlas entre signos de interrogación. Los signos de interrogación son dos: el de apertura (¿) y el de terminación (?). Las preguntas pueden ser expresiones cortas, por ejemplo: ¿cuándo?, ¿quién?, ¿dónde?, ¿cómo? También podemos hacer preguntas más largas o elaboradas, por ejemplo: ¿te gusta andar en bicicleta los domingos?, ¿cuál es la nueva dirección del dentista?

También los signos de interrogación (¿?) se escriben en las oraciones que expresan una aclaración; por ejemplo:

Te gusta el jugo, ¿verdad?

Hay que recordar que nunca se escribe punto después de ?

Ejemplo:

a) Si se tuviera la oportunidad de conocer a un personaje o alguna persona que se admira, ¿qué preguntas se le harían?

  1. ¿En dónde vives?
  2. ¿Cuál es tu comida favorita?
  3. ¿Coleccionas alguna cosa en particular?
  4. ¿Practicas algún deporte? ¿cuál?
  5. ¿Cuántos países conoces?

b) En la siguiente fábula es posible identificar los signos de interrogación y los casos en que estos se utilizan:

 

La zorra y el lobo

Tuvo una zorra la mala suerte de caer dentro de un pozo y, al sentir que se ahogaba, se puso a pedir auxilio con todas sus fuerzas. En tan apremiante circunstancia, un lobo, que accidentalmente pasaba por allí, curioso se apresuró a ver lo que acontecía.

¡Eh, señor Lobo! gritaba la zorra. Alárgueme la mano y ayúdeme a salir de este peligro, pues de no ser así pereceré seguramente ahogada.

¡Pobrecilla! le contestó el lobo. ¡Qué pena me da verla en tal aprieto! ¿Cuánto tiempo hace que estáis allí abajo?... ¿Cómo se ha caído?... ¡Oiga! El agua debe de estar muy fría, ¿verdad?... ¿Es muy hondo el pozo...?

¡Socorro, socorro, señor lobo! No es este el momento de charlar. Ayúdeme a salir de aquí y luego se lo contaré todo. Por favor, no pierda tiempo, que me ahogo.

No perdamos tiempo hablando cuando hay algo urgente que hacer.