Al gusto y al olfato se les dice sentidos hermanos porque existe una estrecha relación entre ambos. Si la nariz está enferma, el gusto no trabajará igual, por eso cuando se tiene gripa y no se captan olores, la lengua tampoco percibe adecuadamente el sabor.

La siguiente actividad permite a los alumnos distinguir la relación entre estos dos sentidos.

¿Me sabe o lo huelo?

Material por equipo

  • Un limón lavado y partido a la mitad.
  • Una cucharada de café en polvo.
  • Una cucharada de azúcar.
  • Una cucharada de sal.
  • Un marcador
  • Una cuchara para agitar.

Material por alumno

  • Una mascada o paliacate.

  • Cinco vasos desechables.

  • Medio litro de agua potable.

  • Un gotero (o popotes).

Procedimiento

  1. Forme equipos de cuatro alumnos. Pídales que cada quien llene cuatro de sus vasos con agua hasta una cuarta parte. Que al primero le agreguen azúcar, al segundo sal, al tercero café y que al cuarto le expriman el jugo del limón. Que revuelvan el contenido con la cuchara hasta que se disuelva todo bien en el agua.
  2. El último vaso debe llenarse de agua, lo usarán para enjuagarse la boca, después de que prueben cada muestra.
  3. Pida que tres de los miembros del equipo se cubran los ojos con el paliacate.
  4. El compañero que no tiene los ojos cubiertos pasará con cada uno de ellos y colocará con el gotero en la lengua de los otros muestras de las soluciones que hicieron en los vasos. Los alumnos deben taparse la nariz e identificar los sabores. Después deben cambiar turnos para que todos los alumnos tengan oportunidad de realizar el experimento.
  5. El experimento se repite; pero esta vez se les permite oler las muestras antes de probarlas.
  6. Al finalizar pida a los alumnos que expresen cuáles fueron sus observaciones, cuándo fue más fácil identificar la sustancia y si notaron la relación entre el gusto y el olfato.