Este aspecto comprende la interrelación de la escuela con la comunidad, misma que ha de desarrollarse de manera armónica y siempre con la finalidad de mejorar el servicio educativo y la calidad de la enseñanza; así como la de ejercer una influencia positiva en el entorno escolar. Para su adecuada realización en la planeación general debe incluirse las siguientes consideraciones:

  • Ceremonias cívicas y festivales. Determinar la realización de dichas actividades de acuerdo con el calendario cívico-social escolar que destaca las fechas por conmemorar, con la participación de alumnos, maestros y, en su caso, padres de familia. Establecer la organización de la ceremonia de honores a la bandera, los días lunes de cada semana, de conformidad con lo establecido en las disposiciones legales aplicables.
  • Campañas. De acuerdo con las necesidades detectadas en la escuela y su entorno se programarán las campañas que promuevan el mejoramiento cívico, social y cultural de la escuela y la comunidad. Son de especial relevancia las campañas dirigidas a incrementar las medidas de seguridad en caso de emergencia, prevención de la drogadicción y educación para la salud.
  • Promociones cívicas, deportivas, artísticas y culturales de la escuela. Determinación de las medidas para la integración y funcionamiento de comités de maestros y alumnos que planeen y promuevan estas actividades así como de los requisitos para tramitar ante las autoridades competentes los permisos necesarios para la realización de dichas actividades, que pueden efectuarse dentro o fuera del plantel.
  • Asociación de Padres de Familia. Organización de la Asociación de acuerdo con los lineamientos del Reglamento respectivo. Determinar los límites de actuación de los padres de familia en la vida escolar dentro de los marcos legales que señalan su objeto.